Al menos seis plantas frigoríficas de Uruguay atravesarán períodos de inactividad durante septiembre, en un escenario marcado por la menor disponibilidad de ganado listo para faena y una reducción del ritmo de procesamiento.
El ingeniero agrónomo Rafael Tardáguila señaló que la faena bovina cerró la última semana de agosto con 32.994 animales, unas 4.000 cabezas menos que en la semana anterior y más de 6.350 por debajo del registro correspondiente al mismo período de 2025.
La menor oferta de ganado terminado responde, entre otros factores, a las condiciones climáticas. Las lluvias y las bajas temperaturas han retrasado el desarrollo de las pasturas y, en consecuencia, la terminación de los animales destinados a la industria. A esto se suma el cierre de determinados ciclos de faena kosher, que implica el retiro temporal de los equipos especializados.
Entre las plantas que modificarán su actividad se encuentra el Frigorífico Las Piedras, que prevé una interrupción de entre siete y diez días para incorporar y realizar ajustes tecnológicos.
Minerva, por su parte, concentrará temporalmente su producción en Canelones, mientras trabajadores de las plantas BPU y PUL se encuentran haciendo uso de licencias. El frigorífico Carrasco ya permanece sin actividad.
En Salto, el frigorífico La Caballada también suspenderá temporalmente la faena y parte de su plantilla accederá a licencia debido a la menor disponibilidad de hacienda.
La situación laboral más significativa se presenta en el frigorífico Tacuarembó. Según la información divulgada, alrededor de 1.290 trabajadores, sobre una plantilla cercana a 1.700 personas, quedarían bajo el régimen de seguro de paro. Unos 400 empleados continuarían vinculados a tareas de elaboración, mantenimiento y otros servicios.
La empresa planteó además una reestructura que podría involucrar aproximadamente 150 puestos de trabajo, junto con modificaciones en las condiciones laborales y procesos de tercerización, propuestas que han sido rechazadas por el sindicato.
En el caso de Tacuarembó también pesa la suspensión temporal de sus exportaciones a China, además de la menor oferta de ganado, los costos operativos y otros factores comerciales.
Por ahora, no se ha reportado una nueva interrupción en el frigorífico Florida, que retomó sus operaciones en marzo bajo la gestión del Grupo Saturno. La planta inició esta etapa de manera gradual y con una plantilla cercana a 100 trabajadores.
El escenario no supone el cierre definitivo de las seis plantas ni necesariamente un deterioro generalizado de la industria frigorífica uruguaya. Sin embargo, la combinación de menor disponibilidad de ganado y ajustes operativos podría mantener bajo presión al sector durante las próximas semanas, con especial atención sobre sus efectos en el empleo.
Información difundida por Daloxhechouy