La Organización Marítima Internacional (OMI) avanza hacia una nueva ronda decisiva de negociaciones sobre el mecanismo global de precio al carbono para el transporte marítimo, una pieza central de su estrategia para reducir las emisiones del sector.
Durante la última reunión del grupo de trabajo sobre gases de efecto invernadero, celebrada en Londres, una mayoría de los países participantes volvió a respaldar la estructura del denominado Marco de Cero Emisiones Netas. De las delegaciones que expusieron su posición, 38 apoyaron un sistema de fijación de precios al carbono y el uso de los ingresos asociados, mientras que 17 se opusieron.
El esquema podría movilizar entre US$10.000 millones y US$15.000 millones al año. Los recursos estarían destinados, entre otros objetivos, a incentivar el uso de combustibles marítimos de cero o bajas emisiones y respaldar una transición energética que contemple a los países en desarrollo.
Pese al respaldo mayoritario, todavía persisten diferencias sobre aspectos clave del mecanismo. Entre ellos figuran los niveles de reducción de la intensidad de carbono de los combustibles, los incentivos para las tecnologías más limpias, el tratamiento de unidades excedentes y los mecanismos de cumplimiento.
Algunas propuestas también buscan modificar la forma en que se aplicarían los pagos. Una iniciativa de Japón para sustituir un sistema centralizado de precios de gases de efecto invernadero por contribuciones realizadas directamente por los armadores tuvo escaso respaldo, mientras que una propuesta de China para integrar pagos y recompensas en una misma operación encontró mayor aceptación.
El calendario de negociación será ajustado. El próximo grupo técnico se reunirá del 23 al 27 de noviembre, seguido de la reunión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 85), prevista entre el 30 de noviembre y el 3 de diciembre. Al día siguiente está previsto que se reanude la sesión extraordinaria del MEPC que quedó suspendida el año pasado.
El Marco de Cero Emisiones Netas había sido acordado en principio en abril de 2025, pero su adopción formal quedó postergada tras la fuerte oposición de Estados Unidos y Arabia Saudita. Ahora, los países deberán intentar cerrar las diferencias restantes antes de la decisiva reunión de diciembre.
Fuente: Splash247