El transporte marítimo de contenedores atraviesa un nuevo período de tensión entre los intentos de las navieras por recuperar ingresos y la disponibilidad de espacio en los buques. Para las próximas cinco semanas, las compañías prevén retirar 44 servicios de la programación habitual en los principales corredores comerciales entre Asia, Europa y América, según las estimaciones de Drewry.
El recorte comprende el período del 19 de octubre al 22 de noviembre de 2026. De las 713 salidas previstas, el 6% quedaría suspendido, mientras que las restantes continuarían según el calendario establecido. El volumen de itinerarios afectados es superior al de la ventana precedente, cuando se habían registrado 34 cancelaciones.
La mayor concentración de suspensiones corresponde a las conexiones entre Asia, el norte de Europa y el Mediterráneo, con alrededor de 19 viajes. El comercio transpacífico en dirección a Estados Unidos suma unos 16, y los servicios entre ambas orillas del Atlántico, otros nueve.
Shanghái registra aumentos en las tarifas
La evolución de los precios ofrece una señal favorable para las empresas navieras. En la semana finalizada el 15 de octubre, el índice World Container Index de Drewry avanzó un 3%, hasta US$4.485 por contenedor de 40 pies. El resultado interrumpió una secuencia de tres semanas de descensos.
Los mayores incrementos se observaron en dos conexiones asiático-europeas: el flete desde Shanghái hasta Róterdam llegó a US$3.522 por FEU, tras subir un 6%, y el destinado a Génova alcanzó US$3.945, con una variación positiva del 7%.
En el corredor hacia Los Ángeles, la tarifa se situó en US$7.884, un 3% por encima de la semana anterior. La conexión con Nueva York siguió una dirección contraria: bajó un 1%, hasta US$10.075 por contenedor de 40 pies.
Sobre esta base, las navieras intentan negociar tarifas FAK de entre US$4.500 y US$4.800 en los servicios entre Asia y Europa. Sin embargo, la recuperación reciente no asegura que esos niveles puedan sostenerse. Una demanda estacional menos intensa y la disponibilidad de espacio podrían limitar la capacidad de las compañías para trasladar los aumentos a sus clientes.
La ruta por Suez cambia la capacidad disponible
La posibilidad de volver a utilizar el canal de Suez en más servicios añade otra variable a las perspectivas del sector. Los recorridos más cortos permiten que una misma embarcación complete más rotaciones, lo que incrementa la oferta efectiva de transporte sin que aumente el tamaño de la flota.
Por eso, la reducción de salidas programadas no necesariamente implica una disminución equivalente de la capacidad disponible para los cargadores. El efecto final también depende de los tiempos de navegación, la frecuencia de los servicios y la cantidad de espacio que las compañías mantienen en circulación.
Los datos semanales muestran, además, diferencias en la planificación de los servicios entre Asia y Europa: para la semana posterior al 15 de octubre se anunciaron dos cancelaciones, frente a las seis de la semana anterior.
Un escenario decisivo para los contratos de 2027
La negociación de los acuerdos de transporte para 2027 comienza en un momento en que las tarifas spot vuelven a subir, pero todavía existen factores que pueden contener los precios.
Las navieras intentarán utilizar el repunte reciente como referencia para negociar contratos de mayor valor. Los cargadores, en cambio, podrán considerar la capacidad que se reincorpore al mercado, la evolución de sus volúmenes de importación y exportación y las alternativas de servicio disponibles antes de aceptar nuevas condiciones.
La disputa comercial no dependerá únicamente de las tarifas registradas en una semana. La continuidad de la recuperación estará ligada a la capacidad de las navieras para equilibrar la oferta con la demanda real, especialmente si el regreso a rutas más cortas permite movilizar más contenedores con la flota existente.