La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) dispuso la intervención del puerto de Ushuaia por un período de 12 meses, a raíz de una serie de irregularidades detectadas en el manejo de fondos, deficiencias en la infraestructura y riesgos para la seguridad operativa. La medida se mantendrá vigente hasta tanto el gobierno provincial de Tierra del Fuego subsane las anomalías señaladas.
La decisión fue adoptada luego de reiteradas inspecciones y ante la falta de respuestas concretas por parte de la administración provincial. También influyeron las denuncias de presunto vaciamiento realizadas por trabajadores portuarios y la preocupación expresada por representantes de las empresas navieras que operan en la terminal.
Según informó la ANPYN, los relevamientos técnicos evidenciaron múltiples fallas estructurales en el puerto. Entre ellas se detectó la ausencia de pilotes en el sitio 3 del muelle, defensas en avanzado estado de desgaste, problemas en el tablestacado y deficiencias en la carpeta asfáltica. A esto se suman serios compromisos en la gestión administrativa y financiera, así como falencias en las condiciones básicas de seguridad operativa. Todas estas observaciones habían sido oportunamente notificadas a la provincia.
Uno de los puntos más sensibles señalados por el organismo nacional es la falta de un registro adecuado de ingresos, egresos y compras. La administración provincial había tercerizado esta tarea en una empresa cuya habilitación comercial figura para la venta de paraguas, termos y pelucas, situación que generó fuertes cuestionamientos sobre la idoneidad y el control de los procesos administrativos.
Asimismo, se constató un uso irregular del presupuesto portuario. La normativa vigente establece que los recursos del puerto deben destinarse exclusivamente a inversiones y mejoras dentro de la propia terminal. Sin embargo, se verificó que el 33% del presupuesto fue utilizado para subsidiar las arcas provinciales, mientras que apenas un 1,3% se destinó a obras y servicios para mejorar la calidad operativa y la prestación de servicios.
Durante el período de intervención, la ANPYN contará con la asistencia de la Prefectura Naval Argentina para fortalecer las condiciones de seguridad y optimizar las tareas operativas. No obstante, las principales gerencias continuarán siendo gestionadas por personal fueguino, que cuenta con la capacidad técnica y el conocimiento necesario para sostener el funcionamiento cotidiano del puerto.
La intervención busca restablecer la transparencia en la administración de los recursos, garantizar la seguridad operativa y asegurar la continuidad y calidad de los servicios en una infraestructura clave para la conectividad y el desarrollo logístico de la región austral.