El Gobierno argentino abrió la licitación nacional e internacional para concesionar por 50 años la operación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, en el marco de su programa de privatizaciones y con incentivos para grandes inversiones.
La concesión comprende 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias y una red estratégica para la conexión con los principales puertos argentinos y los pasos fronterizos hacia Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
El esquema funcionará bajo la modalidad de acceso abierto (open access), que permitirá a distintos operadores utilizar la infraestructura mediante el pago de un peaje al concesionario. El pliego también establece planes de inversiones obligatorias para la recuperación y modernización de las trazas.
Uno de los principales atractivos para los potenciales inversores será el acceso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Podrán acceder a sus beneficios los proyectos que contemplen inversiones de al menos US$ 200 millones destinadas a la renovación de vías.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el cambio de modelo al señalar que, mientras la producción agropecuaria argentina se multiplicó por seis desde 1970, el sistema Belgrano Cargas transporta actualmente menos volumen que entonces. Según el funcionario, el problema no estuvo en la falta de demanda, sino en la ausencia de incentivos y de una gestión capaz de sostener las inversiones necesarias.
La licitación tiene especial relevancia para el comercio exterior argentino por su conexión con el complejo agroexportador del Gran Rosario y el denominado Cordón Industrial, donde se concentran terminales portuarias y plantas de procesamiento en localidades como Timbúes, Puerto General San Martín y San Lorenzo.
Actualmente, alrededor del 10% de los granos que ingresan a las plantas de crushing de esa región lo hacen por ferrocarril, mientras que el resto se moviliza principalmente por camión. La recuperación de la infraestructura ferroviaria apunta a aumentar la participación del tren en el transporte de cargas desde el NOA, NEA y Cuyo hacia los puertos, con potencial para reducir costos logísticos y aliviar la congestión de las rutas.
Fuente: SL24