Esta tarde se realizó en el Puerto de Asunción el acto de recibimiento y embanderamiento de la draga DRM-5 “Paraguay”, destinada a fortalecer el mantenimiento de las principales vías navegables del país y mejorar las condiciones de navegación del río Paraguay. La embarcación fue donada por el Gobierno de Japón a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El acto fue encabezado por el presidente de la República, Santiago Peña, acompañado por la primera dama, Leticia Ocampos, y contó con la presencia de Sus Altezas Imperiales Fumihito, príncipe Akishino y príncipe heredero de Japón, y la princesa Kiko de Akishino, en el marco de su visita oficial al país.
La incorporación representa un importante refuerzo para la capacidad operativa del Estado paraguayo. La DRM-5 tiene aproximadamente 64 metros de eslora, 12 metros de manga y capacidad para dragar hasta 1.500 metros cúbicos por hora, características que permitirán intervenir con mayor eficiencia en pasos críticos y responder especialmente durante períodos de bajante.
Una herramienta estratégica para la Hidrovía
Durante la ceremonia, Peña destacó la importancia de contar con una embarcación propia para garantizar mejores condiciones de navegación en una de las principales vías de conexión del Paraguay con los mercados internacionales.
“Con una capacidad de 1.500 metros cúbicos por hora, mejorará la previsibilidad del transporte fluvial y hará más eficiente nuestra logística”, afirmó.
Para Paraguay, un país sin litoral marítimo y con una parte sustancial de su comercio exterior dependiente del transporte fluvial, mantener canales navegables seguros y operativos constituye un elemento estratégico para su competitividad.
“No solo dragamos un río, abrimos camino al mundo”, sostuvo Peña, al destacar el impacto que una mayor previsibilidad de la navegación puede generar sobre el comercio, la producción y la integración regional.
Disponer de una draga propia permitirá al Estado intervenir con mayor rapidez ante dificultades en los canales de navegación, realizar tareas preventivas y reducir los riesgos que las variaciones en los niveles de los ríos generan sobre el movimiento de cargas.
Un proyecto iniciado hace más de una década
El embajador de Japón en Paraguay, Katsumi Itagaki, recordó que las primeras conversaciones para concretar el proyecto comenzaron en 2014 y destacó el trabajo desarrollado por ambos países durante más de una década hasta alcanzar su materialización.
El diplomático remarcó además la relevancia del transporte fluvial para la economía paraguaya, particularmente por su capacidad para movilizar grandes volúmenes de mercadería a costos competitivos.
Frente a fenómenos como sequías e inundaciones, Itagaki señaló que los trabajos permanentes y preventivos de dragado adquieren una importancia creciente para garantizar condiciones adecuadas de navegación.
En ese sentido, expresó su expectativa de que la DRM-5 contribuya a fortalecer la autonomía y la resiliencia de los corredores fluviales paraguayos y acompañe el crecimiento económico y logístico del país.
Cooperación y transferencia de tecnología
La cooperación japonesa no se limita a la entrega de la embarcación. El proyecto contempla también transferencia de tecnología y capacitación especializada a cargo de técnicos japoneses, con el objetivo de fortalecer las capacidades de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP).
Peña recordó que JICA mantiene presencia en Paraguay desde 1974 y durante más de cinco décadas ha desarrollado proyectos vinculados a infraestructura, agricultura, educación, salud, tecnología y fortalecimiento institucional.
La entrega de la draga se produjo además en un contexto simbólico para las relaciones bilaterales, al coincidir con la visita de la pareja imperial y con la conmemoración del 90.º aniversario de la inmigración japonesa al Paraguay.
El mandatario agradeció al Gobierno y al pueblo japonés por la cooperación y destacó el trabajo de los equipos técnicos involucrados en el diseño, construcción y llegada de la embarcación al país.
“Hoy sentimos que con un amigo como el Japón, ningún camino es demasiado difícil”, afirmó Peña, quien expresó su deseo de que la DRM-5 “Paraguay” contribuya durante muchos años al desarrollo nacional y se convierta en un nuevo símbolo de la histórica relación entre ambos países.