Argentina y México están captando parte de los negocios de madera que Brasil pierde en Estados Unidos, en un contexto marcado por el aumento de los aranceles estadounidenses y la creciente incertidumbre entre los exportadores brasileños.
Las exportaciones brasileñas de madera enfrentan una reconfiguración de destinos. Según datos analizados por la consultora forestal STCP, Brasil acumuló durante el primer semestre un déficit de unos US$351 millones en siete de sus principales líneas de exportación de productos madereros.
Uno de los casos más evidentes se observa en la madera aserrada de pino. En marzo, los envíos brasileños a Estados Unidos cayeron 28% mensual, hasta US$8,1 millones, mientras México se convirtió en el principal comprador, con adquisiciones por US$11,2 millones.
Otros mercados también incrementaron sus compras de productos brasileños. Alemania, México y Suecia elevaron sus adquisiciones de madera contrachapada, mientras Vietnam ganó relevancia como destino para la madera de pino aserrada. Los movimientos de contenedores también reflejan una mayor diversificación, con fuertes aumentos de los envíos brasileños hacia España, Colombia y México.
En paralelo, Argentina está aprovechando parte del espacio que Brasil pierde en el mercado estadounidense. Las exportaciones argentinas de pino aserrado crecieron 34,58% durante el primer semestre, mientras la debilidad del consumo interno llevó a la industria forestal a buscar mayores oportunidades en el exterior.
Las molduras destinadas a Estados Unidos aumentaron 16,65%, mientras que las exportaciones de contrachapado avanzaron 93,59% respecto del segundo semestre de 2025. La capacidad industrial argentina también se está ampliando, con la planta de Virasoro, en la provincia de Corrientes, diseñada para producir alrededor de 370.000 metros cúbicos de madera aserrada seca al año.
El escenario arancelario favorece parcialmente a los competidores de Brasil. Las molduras argentinas enfrentan un arancel estadounidense de 10%, frente a una carga acumulada de hasta 37,5% para determinados productos brasileños.
La presión sobre Brasil no se limita a Argentina. Empresas del sector identifican también a Paraguay, Uruguay, Chile y México como competidores que están ganando espacio frente a la oferta brasileña en Estados Unidos.
Los exportadores brasileños sostienen que la incertidumbre está afectando las decisiones de compra, provocando contratos congelados, pérdidas y, en algunos casos, el cierre de plantas. Además, los datos oficiales muestran que las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos disminuyeron 5% en valor y 11,9% en volumen interanual en julio, aunque las autoridades advierten que todavía es prematuro atribuir toda la caída al nuevo esquema arancelario, que entró plenamente en vigor recién a finales de ese mes.
La tendencia muestra así un cambio en el mapa regional del comercio de madera: mientras Brasil busca redirigir su producción hacia nuevos mercados, Argentina intenta consolidarse como proveedor alternativo para Estados Unidos y México combina su papel de comprador de madera brasileña con una creciente competencia por el mercado estadounidense.
Fuente: Wood Central