El sector portuario brasileño presentó en Brasilia una nueva guía con estrategias para enfrentar delitos y amenazas globales, en un esfuerzo por fortalecer la protección de sus infraestructuras clave para el comercio exterior.
El documento, titulado Guía de Buenas Prácticas en Seguridad Portuaria y Aduanera, reúne 67 recomendaciones orientadas a mitigar riesgos cada vez más complejos, como el robo de carga, el contrabando, el tráfico ilícito, la presencia de polizones, el terrorismo, el sabotaje, el espionaje industrial y los ciberataques.
La iniciativa fue coordinada por la Asociación de Terminales Portuarias Privadas (ATP), en colaboración con la Universidad Federal de Maranhão y con la participación de entidades sectoriales y especialistas. El objetivo es promover estándares alineados con prácticas internacionales y mejorar la articulación entre los distintos actores del sistema portuario.
Entre las principales medidas, la guía propone la incorporación de tecnologías avanzadas como drones, radares, cámaras térmicas, sistemas de reconocimiento facial y detectores de metales. También destaca la importancia de la capacitación continua del personal y la realización de simulaciones operativas para mejorar la respuesta ante incidentes.
El documento subraya que la eficacia de estas acciones dependerá de una cooperación estrecha entre organismos como la Policía Federal, las autoridades fiscales y portuarias, así como organizaciones internacionales. En este sentido, se recomienda la creación de grupos de trabajo, operaciones conjuntas y redes de información coordinadas.
Además, se enfatiza el papel de la inteligencia artificial y la videovigilancia en tiempo real para anticipar riesgos y agilizar la toma de decisiones. No obstante, la guía también pone el foco en la necesidad de fortalecer la cultura organizacional en materia de seguridad y la colaboración entre el sector público y privado.
Desde la ATP señalan que el manual no reemplaza la normativa vigente, sino que actúa como una herramienta complementaria para modernizar la gestión y elevar los niveles de protección en los puertos brasileños.
Fuente: Jornal Portuário