Las principales cámaras empresariales expresaron este jueves su preocupación por la situación que atraviesa el Puerto de Montevideo y reclamaron que se garantice la continuidad de la operativa, en medio del conflicto laboral que mantiene enfrentados a Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el sindicato de trabajadores.
A través de un comunicado conjunto, la Asociación Rural del Uruguay (ARU), la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay (CNCS), la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP) y la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) advirtieron que las interrupciones en la actividad portuaria afectan la competitividad del país, generan incertidumbre para el comercio exterior y perjudican la imagen de Uruguay como plataforma logística.
Las organizaciones empresariales señalaron que el Puerto de Montevideo constituye una infraestructura estratégica para el desarrollo económico nacional y sostuvieron que los conflictos que afectan su funcionamiento trascienden a las partes involucradas, impactando sobre toda la cadena productiva, los exportadores, importadores y operadores logísticos.
En ese sentido, hicieron un llamado al Poder Ejecutivo para que adopte las medidas necesarias que permitan garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial para el comercio exterior.
El pronunciamiento se produce luego de un nuevo episodio en el marco del conflicto sindical. El miércoles 8 de julio, TCP denunció que el sindicato se negó a realizar el abastecimiento de agua potable a los buques, una tarea considerada esencial para las embarcaciones que operan en el puerto.
Ante esa situación, la empresa informó que decidió garantizar el suministro de agua potable a los buques que lo requirieran, aun cuando esa decisión pudiera derivar en nuevas medidas sindicales.
Horas más tarde, el sindicato de trabajadores de TCP convocó a un paro de actividades desde la tarde del miércoles, retomando las tareas a partir de las 23:00 horas.
El conflicto laboral continúa abierto y mantiene en alerta a los distintos actores vinculados al comercio exterior, mientras crecen los reclamos para asegurar el normal funcionamiento del principal puerto del país.