La promoción de la carne paraguaya y la atracción de inversiones productivas marcaron la agenda de la misión de trabajo del ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, en Chile, en un intento por profundizar los vínculos comerciales y ampliar la relación bilateral hacia nuevos proyectos industriales.
Uno de los principales encuentros de la agenda fue la Noche de la Carne Paraguaya, organizada por la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) y la Embajada de Paraguay en Chile, que reunió a autoridades, importadores, productores, representantes de frigoríficos y referentes gastronómicos de ambos países.
Durante el evento, Riquelme destacó la importancia del mercado chileno para la industria cárnica paraguaya, tanto por su trayectoria como destino de exportación como por la amplitud de su demanda. Chile adquiere hasta 20 cortes de carne vacuna, lo que permite aprovechar prácticamente la totalidad de la res.
El ministro también resaltó el papel de los consumidores chilenos en la evolución de los estándares de la industria paraguaya. “Agradecer al consumidor chileno por aceptar y adoptar a la carne paraguaya dentro de su cultura y de su día a día, pero principalmente por ayudarnos y exigirnos a mejorar los estándares de la carne paraguaya”, expresó.
Pero la misión tuvo un objetivo que va más allá del comercio de carne. En una reunión con alrededor de 50 clientes corporativos de Itaú Chile interesados en las oportunidades de inversión en Paraguay, el Gobierno presentó una estrategia para atraer capital chileno hacia actividades productivas.
La intención es avanzar desde el tradicional interés de inversores chilenos por el sector inmobiliario hacia proyectos vinculados con la producción y la industria. “Anteriormente, el inversor chileno ha invertido mucho en lo que es bienes raíces en Paraguay, con compra y estructuras de edificios, apartamentos; y hoy en día estamos tratando de transformar esa inversión, que sean inversiones industriales”, señaló Riquelme.
En ese sentido, Paraguay busca posicionarse como plataforma de producción y exportación hacia los grandes mercados de la región. El ministro destacó la ubicación del país y su proximidad con Brasil y Argentina, además de las ventajas derivadas de la integración comercial del Mercosur.
Una de las herramientas presentadas a los empresarios fue el régimen de maquila, mediante el cual empresas y marcas chilenas pueden instalar procesos productivos en Paraguay y utilizar el país como base para acceder a mercados regionales.
“Contarles un poco sobre cuál es el proyecto de maquila que tenemos en Paraguay para que ellos puedan incentivarse a poder invertir en Paraguay, para que desde Paraguay puedan llevar marcas chilenas a Argentina y a Brasil”, explicó.
La estrategia también incorpora las oportunidades asociadas al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado en enero de este año después de 25 años de negociaciones. Para el Gobierno paraguayo, la ampliación de los mercados disponibles puede contribuir a generar condiciones más atractivas para nuevas inversiones industriales orientadas a la exportación.
Así, la agenda desarrollada en Chile combinó la consolidación de un mercado clave para la carne paraguaya con una búsqueda de mayor diversificación en los flujos de inversión, con el objetivo de que el vínculo económico bilateral avance desde el comercio y las inversiones inmobiliarias hacia la producción y la inserción en cadenas regionales.