La Asamblea Nacional de Francia reafirmó este jueves su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, al aprobar por unanimidad una resolución no vinculante que insta al gobierno a oponerse formalmente a la ratificación del tratado. La decisión fue adoptada con 245 votos a favor —o 244, según otra versión del recuento—, en un resultado que muestra un amplio consenso político contra el pacto.
La moción, presentada por el partido La France Insoumise, reunió el apoyo de diputados de distintas corrientes, que coincidieron en señalar los riesgos que el acuerdo representa para la agricultura francesa. Durante el debate, varios legisladores advirtieron que la entrada de productos agropecuarios procedentes de los países del Mercosur podría colocar a los agricultores locales en una situación de competencia desigual, debido a los menores costos de producción en Sudamérica.
Además de los argumentos económicos, los parlamentarios expresaron preocupación por las diferencias en los estándares sanitarios y ambientales. Señalaron que ciertos productos sudamericanos podrían estar elaborados bajo normativas más laxas, lo que incluye el uso de pesticidas, hormonas de crecimiento, antibióticos u otros insumos que están restringidos o prohibidos dentro de la Unión Europea. En ese sentido, reclamaron la aplicación de cláusulas que garanticen reglas equivalentes para todos los países involucrados.
Si bien la resolución no tiene carácter obligatorio, su aprobación constituye un fuerte mensaje político. La votación se produce a pocas semanas de que el acuerdo enfrente etapas decisivas a nivel europeo, y representa una presión adicional sobre el Ejecutivo francés, que ya había manifestado reservas sobre el texto. El ministro para Europa, Benjamin Haddad, reiteró que el gobierno no considera aceptable el proyecto en su forma actual y pidió incluir medidas de salvaguardia que protejan a los productores franceses y aseguren el cumplimiento de estándares ambientales y sanitarios estrictos.
El acuerdo UE–Mercosur, concluido políticamente en 2024 tras casi 25 años de negociaciones, busca crear una amplia zona de libre comercio entre Europa y los países sudamericanos.