La posibilidad de que Estados Unidos busque tomar el control de Groenlandia, sumada a la amenaza de una nueva ofensiva arancelaria contra Europa, genera una creciente preocupación en el sector del transporte marítimo transatlántico, en un momento en que las rutas del Atlántico Norte ya muestran signos de debilitamiento.
Donald Trump reiteró su promesa de imponer aranceles de hasta el “100 %” a los países europeos que se opongan a su reclamo sobre Groenlandia. El anuncio llega cuando las tarifas en sentido oeste del tráfico transatlántico de contenedores —de Europa a Estados Unidos— han caído un 40 % desde comienzos de 2025, según datos de la consultora Linerlytica.
Si bien las importaciones de contenedores desde el norte de Europa hacia Estados Unidos crecieron un 5,9 % en 2025, el impulso comenzó a perder fuerza en diciembre y podría verse aún más afectado por la aplicación de nuevos gravámenes. El 17 de enero, Trump informó que ocho países europeos enfrentarían aranceles escalonados que comenzarían en el 10 % el 1 de febrero y aumentarían hasta el 25 % el 1 de junio.
No obstante, Lars Jensen, de Vespucci Maritime, señaló en LinkedIn que estas amenazas, al igual que otras dirigidas anteriormente a socios comerciales de Irán, “solo existen en las redes sociales” y todavía no se han traducido en medidas legales concretas.
Pese a ello, el riesgo geopolítico es evidente. Analistas de la consultora danesa Sea-Intelligence advirtieron que el escenario actual podría convertirse en un “evento detonante”. Groenlandia, en particular, tendría el potencial de empujar a la Unión Europea hacia una guerra comercial, debilitar la cohesión de la OTAN y generar consecuencias geopolíticas de mayor alcance.
En caso de que Estados Unidos avance en su intención de controlar Groenlandia, Jensen advirtió que la danesa Maersk podría verse atrapada en un conflicto complejo a través de Maersk Line Limited, que opera buques con bandera estadounidense y presta servicios al ejército de ese país. Una situación similar afectaría a CMA CGM mediante APL, teniendo en cuenta el respaldo explícito de Francia a Dinamarca y Groenlandia.
En el segmento de los petroleros, aunque los vínculos energéticos entre Estados Unidos y Europa son relevantes, los analistas de la corredora BRS recuerdan que, históricamente, la energía ha quedado excluida de los aranceles más elevados durante anteriores decisiones de Trump. En línea con esto, Wood Mackenzie señala que no se han registrado tránsitos de petroleros de crudo ni de productos químicos hacia Groenlandia en muchos años.
Según esta firma, el verdadero interés estratégico en Groenlandia radica en sus tierras raras y en el control de las rutas marítimas del Ártico. “Asegurar la producción nacional de tierras raras permitiría a Estados Unidos desafiar el dominio asiático, reducir la dependencia de puntos críticos vulnerables y fortalecer su resiliencia económica”, indica Wood Mackenzie.
Las tierras raras se transportan principalmente en buques graneleros con engranajes, que ofrecen flexibilidad operativa y reducción de riesgos. En un contexto en el que pasos clave como el Canal de Suez, el Canal de Panamá y el Estrecho de Ormuz enfrentan crecientes tensiones geopolíticas y climáticas, Groenlandia emerge como el llamado “Peaje del Norte”, consolidándose como un punto estratégico para las rutas árticas del comercio marítimo mundial.
Fuente: Splash 247