Hapag-Lloyd y el fondo de inversión israelí FIMI modificaron la estructura de su propuesta para adquirir ZIM, en un intento por superar las objeciones planteadas por las autoridades de Israel a la operación.
La transacción, valuada en aproximadamente US$4.200 millones, genera preocupación en Israel por sus posibles implicancias para la seguridad marítima y la continuidad de las conexiones comerciales del país, especialmente ante eventuales situaciones de tensión regional.
La nueva propuesta contempla separar una parte de los activos de ZIM en una compañía denominada ZIM Israel, que estaría bajo control de FIMI. Esta sociedad recibiría 16 buques y asumiría mayores responsabilidades relacionadas con la participación especial que mantiene el Estado israelí en la naviera.
El esquema también plantea reforzar las conexiones marítimas entre Israel y los mercados del Lejano Oriente, una de las principales condiciones consideradas por las autoridades para preservar la capacidad logística y comercial del país.
Otro de los cambios está relacionado con el control extranjero. El límite a partir del cual un accionista extranjero debe notificar al Gobierno israelí se reduciría del 24% al 10%. FIMI, además, se habría comprometido a mantener la cotización de ZIM Israel exclusivamente en Israel.
Hapag-Lloyd y FIMI mantuvieron conversaciones con representantes de distintos organismos gubernamentales israelíes, incluidos los ministerios de Economía, Finanzas y Defensa. Los compradores deberán presentar formalmente la propuesta revisada antes de finalizar septiembre.
La adquisición ya cuenta con la aprobación de los accionistas de ZIM, pero todavía necesita superar los procesos regulatorios correspondientes en Israel. La participación especial del Estado constituye uno de los principales puntos de la evaluación.
Si la operación avanza, Hapag-Lloyd ampliará significativamente su capacidad en el transporte marítimo de contenedores y reforzará su posición entre las principales navieras globales.
Fuente: Splash247