Una nueva propuesta de inversión vuelve a poner en discusión el futuro de la operativa de contenedores en el Puerto de Montevideo. Neltume Ports presentó al Gobierno uruguayo un proyecto para desarrollar una terminal especializada, con una inversión estimada en US$ 900 millones y capacidad para movilizar hasta 1,15 millones de TEU por año.
La iniciativa, denominada Montevideo Container Terminal (MCT), fue presentada ante Presidencia de la República y se encuentra ahora a consideración de las autoridades, según informó ICN Diario.
Más allá de la magnitud de la inversión, el proyecto apunta a incrementar la capacidad de Montevideo para atender buques de gran porte y captar cargas regionales, particularmente aquellas vinculadas con Argentina, Paraguay y Brasil.
La infraestructura proyectada comprende unos 940 metros de línea de atraque, que permitirían operar simultáneamente dos buques portacontenedores post-Panamax. También se plantea la construcción de un muelle destinado a las operaciones de trasbordo con barcazas, un elemento especialmente relevante para la conexión de Montevideo con las cargas provenientes de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
La terminal ocuparía aproximadamente 38 hectáreas y contaría con accesos propios, además de equipamiento y sistemas tecnológicos destinados a la operación y seguridad portuaria.
De acuerdo con las estimaciones difundidas por la empresa, durante la etapa de construcción podrían generarse unos 1.800 puestos de trabajo.
La propuesta tiene además una dimensión regional. Neltume busca que la nueva infraestructura contribuya a reforzar el papel de Montevideo como puerto de trasbordo y distribución de cargas del Cono Sur, en un escenario en el que la capacidad para recibir grandes buques y disponer de conexiones eficientes con los países de la región resulta determinante para competir por los tráficos marítimos.
Neltume Ports es accionista mayoritario de Montecon, empresa que opera actualmente contenedores y carga general en las áreas públicas del Puerto de Montevideo. La presentación de la iniciativa ocurre, además, pocos días después de que la compañía y el Estado uruguayo alcanzaran un acuerdo que permitió poner fin al arbitraje internacional iniciado ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).
El planteo abre ahora una nueva instancia para el sistema portuario uruguayo, que ya se encuentra atravesando un importante proceso de expansión de su infraestructura para contenedores. Terminal Cuenca del Plata (TCP), controlada por Katoen Natie y con participación de la Administración Nacional de Puertos, desarrolla actualmente su propio proyecto de ampliación.
La eventual incorporación de una nueva terminal especializada deberá, por tanto, ser evaluada por el Gobierno no solamente desde el punto de vista de la inversión y de la capacidad adicional que aportaría al puerto, sino también en función del marco jurídico y contractual vigente.
De avanzar, el proyecto sumaría una inversión de gran escala a la infraestructura portuaria de Uruguay y podría modificar la capacidad de Montevideo para competir por las cargas regionales y de trasbordo en los próximos años.