El comercio exterior de Brasil registró un desempeño positivo en julio, impulsado principalmente por el aumento de los precios internacionales del petróleo y su impacto sobre otros productos, pese a una reducción de los volúmenes comercializados.
Las exportaciones brasileñas alcanzaron los US$34.100 millones durante el mes, un aumento interanual del 6,2%, mientras que las importaciones sumaron US$27.100 millones, con un crecimiento del 7,6%. El resultado dejó un superávit comercial de US$7.100 millones en julio y elevó el saldo acumulado entre enero y julio a US$49.000 millones.
El comportamiento estuvo marcado por una divergencia entre cantidades y precios. El volumen exportado cayó 4,3% interanual en julio, pero los precios promedio aumentaron 10,8%, lo que permitió incrementar los ingresos. En las importaciones, el volumen retrocedió 3,2%, mientras que los precios subieron 12,1%.
En los primeros siete meses del año, Brasil exportó US$218.600 millones e importó US$169.500 millones. En ese período, el volumen de las exportaciones creció 3,3%, mientras que los precios promedio avanzaron 6,6%, llevando el valor exportado a un aumento del 10,5%. En las importaciones, los precios subieron 6,5% y compensaron una disminución de 0,6% en los volúmenes, con un incremento de 5,5% en el valor importado.
José Augusto de Castro, presidente de la Asociación Brasileña de Comercio Exterior (AEB), atribuyó buena parte del comportamiento de los precios al petróleo, cuyos valores aumentaron con fuerza tras el estallido del conflicto en Medio Oriente y posteriormente registraron oscilaciones.
André Valério, economista de Inter, señaló que el crudo Brent comenzó 2026 cerca de los US$70 por barril y superó los US$100 en marzo. Después de retroceder hacia niveles de entre US$70 y US$80 en mayo y junio, volvió a superar los US$90 en julio ante un deterioro de las expectativas sobre una resolución del conflicto.
El economista estima que un eventual acuerdo entre Omán e Irán sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz podría llevar nuevamente el petróleo hacia los US$70 por barril en los próximos meses. Ese escenario podría afectar el saldo comercial brasileño, aunque un mayor volumen de exportaciones de materias primas podría compensar parte del efecto.
La soja y el petróleo mantienen un papel central en las ventas externas brasileñas. Entre enero y julio, las exportaciones de soja aumentaron 7,5%, mientras que las de petróleo crecieron 7,9%. En conjunto, ambos productos generaron US$67.600 millones, equivalentes al 30,9% de las exportaciones totales del país durante el período.
Al mismo tiempo, el comportamiento de las importaciones comienza a adquirir mayor relevancia. Ariane Benedito, economista jefe de PicPay, destacó que las compras externas ya no están concentradas principalmente en vehículos, sino que también incluyen bienes de mayor valor agregado, como equipos tecnológicos, productos farmacéuticos, combustibles e insumos industriales.
Según Benedito, este comportamiento apunta a una demanda interna todavía firme pese a las condiciones monetarias restrictivas. Por ello, el crecimiento de las importaciones podría convertirse en un factor cada vez más determinante para la evolución del superávit brasileño.
PicPay proyecta que Brasil cerrará 2026 con un superávit comercial de US$78.000 millones, por encima de los US$68.100 millones registrados en 2025.
Las nuevas tarifas adicionales impuestas por Estados Unidos todavía tuvieron un impacto limitado sobre los datos de julio, debido a que comenzaron a aplicarse el 29 de julio.
Las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos disminuyeron 5% en julio. Herlon Brandão, director de estadísticas y estudios de comercio exterior del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, explicó que la caída estuvo concentrada principalmente en productos que quedaron exentos de los nuevos aranceles, entre ellos aeronaves y equipos, arrabio, café sin tostar y jugos de frutas.
Entre enero y julio, las ventas brasileñas a Estados Unidos acumularon una caída de 12,2% frente al mismo período de 2025. Pese a ello, el mercado estadounidense continúa siendo el segundo principal destino de las exportaciones de Brasil, detrás de China.
Los envíos hacia China, en contraste, aumentaron 8,6% interanual en julio y acumularon un crecimiento de 19,7% en los primeros siete meses del año.
Brandão afirmó además que, por el momento, no existen señales claras de que las recientes tensiones diplomáticas de Brasil con Estados Unidos y Argentina hayan provocado cambios significativos en los flujos comerciales. Según el funcionario, estos efectos suelen materializarse cuando las disputas políticas se traducen en medidas concretas que restringen o estimulan el intercambio.
Fuente: Valor Internacional