Los principales candidatos a la Presidencia de Brasil incluyen a los puertos en sus programas de gobierno, aunque el sector aparece principalmente dentro de propuestas más amplias de logística, transporte e integración nacional. Las plataformas presentan distintos enfoques sobre expansión de infraestructura, concesiones, seguridad y participación privada, pero son pocas las iniciativas específicamente orientadas a la actividad portuaria.
El debate se desarrolla mientras el Gobierno brasileño trabaja en una herramienta para identificar las necesidades futuras de capacidad portuaria. El sistema de Monitoreo de Saturación Portuaria (MSP) busca cruzar información sobre demanda y capacidad de puertos y terminales, tanto públicos como privados, para detectar cuellos de botella o capacidad ociosa y respaldar decisiones de inversión. Según el secretario nacional de Puertos, Alex Ávila, el MSP será incorporado al análisis técnico de nuevos proyectos.
Diferentes enfoques para infraestructura y logística
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), plantea mantener nuevos arrendamientos en puertos organizados y avanzar con concesiones para el mantenimiento de canales de acceso y otros servicios portuarios. Su plataforma, sin embargo, no identifica proyectos portuarios concretos.
Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), propone destinar R$900.000 millones en cuatro años al conjunto de los modos de transporte y desarrollar corredores logísticos que conecten las regiones productivas del centro-oeste con los puertos. Su programa también contempla destrabar proyectos de transporte fluvial, como el Canal de Tapajós, en Pará. En paralelo, incorpora la infraestructura portuaria a su agenda de seguridad, con mayor vigilancia en puertos, aeropuertos y fronteras.
Ronaldo Caiado, del Partido Socialdemócrata (PSD), propone una Política Nacional de Seguridad Portuaria y Aeroportuaria para combatir el tráfico internacional de drogas y armas. En infraestructura, plantea corredores logísticos estratégicos, una mayor participación de concesiones y asociaciones público-privadas y un calendario permanente de subastas, además de una redistribución de la matriz de transporte actualmente concentrada en las carreteras.
La plataforma de Renan Santos, del Partido Misión, es la que presenta referencias más concretas a instalaciones portuarias. Propone ampliar la capacidad en el Norte y Nordeste mediante proyectos en Alcântara, Ilhéus e Itaqui, además de modernizar la flota naval. También plantea reforzar el control estatal sobre puertos, aeropuertos y fronteras mediante tecnología de escaneo e inteligencia.
Augusto Cury, de Avante, incorpora los puertos a una estrategia de promoción de exportaciones y propone cinco corredores estratégicos de exportación junto con un programa para integrar los distintos modos de transporte y reducir costos.
Romeu Zema, de Novo, plantea ampliar la infraestructura portuaria y mejorar sus conexiones terrestres y fluviales, con integración a las redes ferroviarias y viales y mayor participación privada. Su programa también contempla inversiones privadas en dragado, señalización, esclusas y accesos a las vías navegables.
Sector reclama inversiones
Las organizaciones del sector reclaman que la próxima administración coloque la infraestructura portuaria entre sus prioridades de inversión. La Asociación Brasileña de Terminales de Contenedores (Abratec) sostiene que Brasil necesita recursos públicos y privados para renovar infraestructura de acceso que, según su director ejecutivo Caio Morel, depende en parte de inversiones realizadas hace más de cinco décadas.
La preocupación coincide con las restricciones que ya se observan en algunos de los principales centros de contenedores del país. Santos e Itajaí/Navegantes enfrentan limitaciones de capacidad, según el sector.
Los operadores advierten que estas restricciones ya generan impactos sobre el comercio exterior, al elevar los costos para exportadores e importadores y afectar los márgenes de las empresas.
La definición de una política de infraestructura portuaria para los próximos años quedará entre los desafíos que deberá abordar el próximo gobierno brasileño, en un escenario de crecimiento de la demanda y necesidad de mayor integración entre puertos, ferrocarriles, carreteras y vías navegables.
Fuente: DatamarNews