La Terminal Cuenca del Plata (TCP) retomó su operativa normal a partir de las 23:00 horas de este jueves 17 de setiembre, luego de que el sindicato resolviera levantar el paro por tiempo indeterminado iniciado en la tarde del miércoles. Sin embargo, el conflicto laboral permanece abierto y continúa generando preocupación entre distintos actores políticos y empresariales vinculados al comercio exterior uruguayo.
La medida sindical había comenzado a las 16:00 horas del miércoles 16, en coincidencia con la operativa de un buque de gran porte de Maersk. Una vez finalizada la maniobra de atraque de la embarcación, se desplegó la paralización de actividades.
A diferencia de medidas anteriores, durante el paro se mantuvo una operativa mínima, en cumplimiento del régimen de servicios mínimos establecido por el Poder Ejecutivo. La disposición comenzó a aplicarse el 12 de setiembre y comprende, entre otras actividades, la carga y descarga de buques y la recepción y entrega de contenedores.
De esta forma, entre la tarde del miércoles y las 23:00 horas del jueves la terminal continuó trabajando con una dotación reducida. El representante de la Administración Nacional de Puertos (ANP) en TCP, Jorge Pozzi, señaló que los servicios mínimos fueron cumplidos, aunque con un nivel de actividad sensiblemente inferior al habitual.
Finalmente, el sindicato resolvió levantar la medida y TCP informó que desde las 23:00 horas del jueves se restablecería la operativa normal, incluyendo la atención de buques, camiones y demás servicios de la terminal.
Pese a la normalización de las actividades, el conflicto por el nuevo convenio colectivo continúa sin una solución definitiva. La empresa ha señalado que agotó el margen disponible de negociación y que no está en condiciones de realizar nuevas modificaciones a las propuestas presentadas, aunque mantiene su disposición a participar de las instancias de diálogo a las que sea convocada.
En paralelo, continúan los reclamos desde diferentes sectores políticos y empresariales por las consecuencias que las reiteradas paralizaciones pueden tener sobre la actividad portuaria y el comercio exterior.
El presidente del directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, cuestionó el alcance de los servicios mínimos establecidos por el Ejecutivo y reiteró el planteo de declarar la esencialidad de la actividad. “Yo creo que el gobierno tiene que asegurar que el puerto no funcione mínimamente, que funcione máximamente”, afirmó. Delgado sostuvo además que el régimen dispuesto resulta “insuficiente” para garantizar la operativa del principal puerto comercial del país.
También la Asociación Uruguaya de Agentes de Carga (AUDACA) manifestó su preocupación por la prolongación del conflicto y exhortó a las autoridades a intensificar las gestiones para encontrar una salida.
“Exhortamos a todas las autoridades del Gobierno a redoblar sus esfuerzos y utilizar todas las herramientas a su alcance para alcanzar, con carácter urgente, una solución definitiva al conflicto”, expresó la gremial en un comunicado.
La preocupación se extiende a distintos actores vinculados al comercio exterior, que vienen advirtiendo sobre las consecuencias de una sucesión de paralizaciones que se prolonga desde hace varios meses y que afecta la previsibilidad de las operaciones portuarias.
Diferencias también entre los trabajadores
En las últimas horas surgieron además diferencias dentro de los propios trabajadores de la terminal.
Según pudo saber ComexLatam, un porcentaje relevante de los trabajadores sería partidario de retomar y mantener la actividad normal, teniendo en cuenta las mejoras alcanzadas durante el proceso de negociación.
Esta posición contrastaría con la línea que vienen sosteniendo los responsables del sindicato Nelsury TCP, que hasta ahora han mantenido una postura más firme respecto a la continuidad de las medidas de fuerza.
Las diferencias habrían generado tensiones internas entre los trabajadores en momentos en que continúa sin cerrarse el nuevo convenio colectivo.
Por ahora, la operativa de TCP volvió a la normalidad, pero el conflicto permanece abierto. Tras varios meses de negociaciones, paralizaciones y sucesivas instancias de diálogo, el foco vuelve a estar puesto en la posibilidad de que las partes encuentren una salida que permita dar estabilidad a la principal terminal de contenedores del Puerto de Montevideo.