El Gobierno de Uruguay estudia ampliar su red ferroviaria para conectar el sistema nacional con circuitos de carga vinculados a Argentina y Paraguay, una iniciativa que el presidente Yamandú Orsi presentó como uno de los próximos desafíos de la infraestructura ferroviaria del país.
El mandatario planteó esta posibilidad durante una actividad realizada con motivo del segundo aniversario del inicio de las operaciones del Ferrocarril Central. Orsi viajó en tren desde Las Piedras, en el departamento de Canelones, hasta la nueva terminal ferroviaria de pasajeros de Montevideo.
El presidente destacó las características de la infraestructura construida en los últimos años y señaló que la prioridad inmediata es ampliar la cobertura desde Paso de los Toros hacia Rivera y las regiones del Litoral. A partir de esa expansión, el Ejecutivo busca avanzar en conexiones que permitan incorporar cargas asociadas a la producción de los países vecinos.
“Hay que soñar, pensar y expandir”, sostuvo Orsi al referirse a las perspectivas del sistema ferroviario uruguayo.
El Ferrocarril Central comenzó a operar en agosto de 2024 y estableció una conexión directa entre Paso de los Toros y el puerto de Montevideo. El corredor ferroviario, de unos 265 kilómetros, atraviesa los departamentos de Tacuarembó, Durazno, Florida, Canelones y Montevideo.
En sus primeros dos años de funcionamiento, la infraestructura acumuló unas 5.000 operaciones y permitió trasladar aproximadamente 8 millones de toneladas de mercancías. La mayor parte correspondió a celulosa, mientras que el resto estuvo compuesto por insumos destinados a actividades productivas.
El volumen de operaciones también aumentó de forma considerable desde la puesta en marcha del servicio. De las cuatro circulaciones mensuales registradas inicialmente, el sistema pasó a alcanzar cerca de 300 por mes.
La producción de la planta de celulosa de UPM ubicada en Paso de los Toros es trasladada íntegramente por tren desde febrero de 2025 hasta una terminal especializada en el puerto de Montevideo.
La obra ferroviaria implicó una inversión de unos 1.200 millones de dólares y la construcción de 343 kilómetros de nuevas vías. El proyecto dejó además una infraestructura con capacidad para transportar hasta 4 millones de toneladas de carga al año.
Para las autoridades uruguayas, la expansión ferroviaria tiene un impacto que va más allá del transporte de mercancías. El director nacional de Transporte Ferroviario, Waverley Tejera, consideró que el Ferrocarril Central modificó las condiciones logísticas para las actividades productivas del interior al facilitar su llegada al puerto de Montevideo.
El Gobierno también espera sumar nuevos operadores al sistema. Según Orsi, algunas empresas ya adquirieron material ferroviario y se encuentran completando los procesos necesarios para comenzar a utilizar las vías.
En materia de transporte de pasajeros, el Ejecutivo analiza además alternativas para mejorar la conexión metropolitana a través del corredor de la ruta 5. Un estudio sobre la demanda, las posibles paradas y las características que debería tener el servicio será presentado en septiembre.