La logística uruguaya continúa consolidándose como un rubro exportador de peso creciente dentro de la economía nacional. Esa fue una de las principales conclusiones del evento “Impacto del acuerdo UE/Mercosur en la exportación de servicios logísticos”, organizado por la Fundación Tecnolog, donde se presentaron datos actualizados sobre el desempeño del sector y se analizaron las oportunidades que abre el nuevo escenario comercial internacional.
En la apertura de la jornada, Rubén Azar Scarone, CEO de Grupo RAS, dio a conocer los resultados del monitor sectorial desarrollado por la Fundación. Monitor Tecnolog, una herramienta que busca cuantificar el valor económico de los servicios logísticos exportados desde Uruguay.
Durante la exposición también se destacó que Uruguay lidera la región en exportación de servicios logísticos cuando se analiza el indicador por habitante, un dato que refuerza su posicionamiento como centro de operaciones para el movimiento de cargas regionales.
El CEO manifestó que Uruguay es un hub logístico consolidado por varias razones: por su normativa aduanera, portuaria e impositiva, que lo hace más atractivo al compararlo con los países vecinos. Además, señaló que la estabilidad económica y política resulta fundamental para los inversores extranjeros, y que Uruguay cuenta con ese atributo.
También destacó que el país dispone de un sector logístico especializado y maduro. El desarrollo tecnológico, la infraestructura y, ni que hablar, su ubicación geográfica —que implica estar cerca de grandes mercados de consumo— constituyen factores clave para su competitividad.
Según los datos presentados, el sector alcanzó exportaciones por USD 819.610.895 en 2024, cifra que se incrementó a USD 882.108.165 en 2025, confirmando una trayectoria ascendente. Este nivel de actividad ubica a la logística en una escala similar a la de sectores tradicionales del comercio exterior uruguayo. En otras palabras, dejó de ser únicamente un soporte del comercio para transformarse en un negocio exportador en sí mismo.
Uno de los aspectos que concentró la atención fue el potencial vinculado a los tránsitos regionales no cautivos, es decir, aquellos flujos de mercadería que pueden optar entre distintos puertos o plataformas logísticas. Las estimaciones presentadas indican que, si el país lograra captar una porción relativamente pequeña de estos movimientos —entre el 1% y el 15%—, el impacto económico sería significativo, con ingresos adicionales que podrían ubicarse entre USD 86 millones y USD 1.300 millones en exportaciones de servicios.
Azar comentó que, pese a que estos números son positivos, la posibilidad de desarrollo de las exportaciones de servicios logísticos es prácticamente ilimitada. “Para mí, esto es el fondo del vaso, un vaso medio vacío. El mensaje que me gustaría dejar es que esto no tiene techo”, afirmó.
El encuentro continuó con un panel de autoridades y referentes del sector, quienes analizaron el rol que puede jugar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en la evolución de la logística nacional.
En ese marco, Valeria Csukasi, subsecretaria de Relaciones Exteriores, sostuvo que el acuerdo abre un escenario de expansión para la actividad logística, no solo por el incremento esperado en el intercambio comercial, sino también por la confianza que genera Uruguay como país estable y previsible en un contexto internacional complejo. A su juicio, esa combinación de factores puede transformarse en una ventaja competitiva para atraer nuevas operaciones y proyectos.
Por su parte, Juan Labraga, director de Asesoría en Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas, remarcó que la logística incide directamente en la competitividad de todos los sectores productivos. Señaló que la localización de inversiones industriales suele definirse en función de la infraestructura y los servicios logísticos disponibles, por lo que el acuerdo comercial debe ser interpretado como una oportunidad para fortalecer las condiciones que permiten exportar más servicios.
El funcionario también subrayó que los regímenes operativos utilizados por el sector —como zonas francas y otros instrumentos logísticos— están contemplados dentro del acuerdo, lo que garantiza su continuidad y brinda previsibilidad a las empresas. Además, destacó que la ampliación del comercio entre ambos bloques generará una mayor demanda de servicios asociados al movimiento de mercancías.
A su turno, Jerónimo Reyes, presidente del INALOG, puso el foco en la dimensión sistémica de la logística dentro de la economía. Recordó que las exportaciones de bienes del país rondan los USD 13.000 millones, y que una parte relevante de ese volumen —incluyendo mercadería en tránsito— depende directamente de la eficiencia de los servicios logísticos.
Reyes aportó además indicadores que ilustran el perfil operativo del país como plataforma regional. Indicó que más de la mitad de la carga aérea corresponde a operaciones de tránsito, mientras que en los principales puertos del país predominan los movimientos de transbordo: alrededor del 60% en Montevideo y del 70% en Nueva Palmira. Estas cifras reflejan que Uruguay funciona, en gran medida, como un nodo de conexión regional.
Finalmente, el presidente del INALOG destacó el valor de la articulación entre el sector público y el privado para sostener el crecimiento de la actividad, y remarcó la necesidad de continuar generando información confiable que permita orientar políticas y decisiones empresariales.
El evento dejó en evidencia que la logística uruguaya se encuentra en una etapa de expansión, con margen para aumentar su participación en los flujos regionales y consolidar su rol como plataforma de servicios en el comercio internacional.