El mercado marítimo de importación desde Asia atraviesa semanas de fuerte presión operativa y comercial, con aumentos generalizados en las tarifas de fletes, menor disponibilidad de espacios y demoras crecientes en las confirmaciones de carga. Así lo advirtió la Asociación Uruguaya de Agentes de Carga (AUDACA) a través de un comunicado difundido este martes, en el que alertó sobre un escenario complejo previsto para los meses de junio y julio.
Según la entidad, las principales rutas marítimas desde Asia hacia Sudamérica muestran una alta ocupación de espacios en buques, acompañada de overbooking, rollovers frecuentes y restricciones en la aceptación de determinadas cargas. Además, se registra una menor disponibilidad de contenedores vacíos en algunos puertos de origen y cancelaciones de reservas, especialmente en cargas con sobrepeso o mercancías peligrosas.
AUDACA señaló que algunos puertos asiáticos ya triplicaron las tarifas registradas en abril, reflejando la acelerada presión sobre el mercado internacional de fletes marítimos.
Entre los factores que explican esta situación, la asociación destacó el incremento anticipado de la demanda previo a la temporada alta del segundo semestre, así como la persistencia de congestión operativa en hubs de transbordo y terminales internacionales. También influyen los ajustes operativos derivados de cambios en rotaciones y tiempos de tránsito de las navieras.
A este escenario se suma la continuidad de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y las restricciones vinculadas al Mar Rojo y al Canal de Suez. Debido a los riesgos de seguridad en la región, numerosas navieras continúan desviando sus servicios por el Cabo de Buena Esperanza, evitando el tránsito habitual por Suez, lo que genera mayores tiempos de viaje y costos adicionales.
De acuerdo con la información recibida por carriers y agentes internacionales, AUDACA prevé que durante junio y julio el mercado mantendrá una tendencia firme en tarifas marítimas y no descarta nuevas aplicaciones de GRI (General Rate Increase o Incremento General de Tarifas) y recargos operativos.
La entidad también advirtió sobre una progresiva restricción de espacios en servicios directos y de menor tiempo de tránsito, además de una mayor selectividad por parte de las navieras para aceptar cargas spot.