Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) proyectan destinar más de US$500 millones a la instalación de un nuevo complejo industrial para el procesamiento de soja en la provincia de Santa Fe.
La iniciativa se llevará adelante en Timbúes, una localidad estratégica del corredor agroexportador argentino situada sobre el río Paraná. La futura planta podrá procesar hasta 15.000 toneladas de soja por jornada y aprovechará la infraestructura logística y portuaria que ACA posee en la zona.
El acuerdo establece que Molinos Agro controlará el 65% del emprendimiento. En una primera etapa, la compañía utilizará una capacidad equivalente a unas 10.000 toneladas diarias, que se incorporarán a las 20.000 toneladas que actualmente procesa en sus instalaciones de San Lorenzo.
Con esta operación, la empresa prevé elevar en alrededor de un 50% su capacidad de industrialización de soja. El nuevo complejo contará con instalaciones para el procesamiento del grano y el almacenamiento de materias primas y derivados, entre ellos harina y aceite.
La inversión se produce en momentos en que el sector agroindustrial argentino se prepara para una reducción gradual de los impuestos aplicados a las exportaciones de soja y sus derivados. Según Molinos Agro, la disminución de la carga tributaria podría incentivar una mayor superficie de cultivo y ampliar la disponibilidad de materia prima para la industria.
El Gobierno argentino estableció un cronograma de reducción de los derechos de exportación que comenzará en 2027 y se extenderá hasta finales de 2028. Para el poroto de soja, la tasa actual del 24% disminuirá progresivamente hasta ubicarse en el 15%.
La compañía también fundamentó su decisión en las perspectivas de crecimiento de la demanda internacional de harina proteica y aceites vegetales, utilizados tanto en la producción de alimentos como en la elaboración de combustibles renovables.
El desarrollo del complejo demandaría cerca de tres años y constituye la primera fase de un programa de expansión de mayor alcance. Dependiendo de la evolución de las condiciones económicas y productivas, el proyecto podría sumar nuevas instalaciones de molienda, ampliar la infraestructura de almacenamiento y transporte e incorporar otro muelle sobre el Paraná.
La operación todavía requiere el cumplimiento de condiciones previas y la formalización de los acuerdos necesarios para avanzar con su ejecución. Por ese motivo, las compañías aún no anunciaron una fecha para el comienzo de las obras.
Fuente: La Nación