En el marco de la reunión del Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur, se desarrolló el conversatorio “Desafíos y futuro del comercio Mercosur”, en el que intervinieron representantes de las cámaras de comercio de los distintos países integrantes del bloque.
El panel estuvo integrado por Ricardo Dos Santos, presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay; José Roberto Tadros, presidente de la Confederación Nacional de Comercio de Brasil; Rodrigo Pérez Graziano, representante de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios; Anabela Aldaz, vicepresidenta de la Cámara de Comercio y Servicios de Uruguay; y Eduardo Olivo Gamarra, presidente de la Cámara de Comercio de Bolivia.
La Casa de la Integración de CAF, banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, fue el punto de encuentro para referentes del comercio del Mercosur, autoridades nacionales, empresarios y representantes, quienes debatieron sobre los desafíos, las oportunidades y el futuro del comercio intrazona.
El conversatorio comenzó con una pregunta común para todos los participantes: cómo ven hoy el presente y el futuro del comercio y de la integración regional dentro del Mercosur, y cuáles consideran que son los principales desafíos y oportunidades para el sector privado de sus países.
Ricardo Dos Santos afirmó que Paraguay necesita del Mercosur para seguir creciendo y desarrollándose. Señaló que el principal socio comercial de Paraguay es Brasil, seguido por Argentina, mientras que la conexión del país con el mundo se realiza a través de Uruguay, además de las oportunidades de desarrollo que existen junto a Bolivia. En ese sentido, sostuvo que Paraguay necesita estar cada vez más conectado para continuar impulsando su crecimiento económico y humano.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay indicó que para lograr ese crecimiento es necesario aumentar las exportaciones de productos cada vez más sofisticados y atraer inversiones extranjeras, destacando que actualmente la mayor inversión extranjera que recibe Paraguay proviene de los países socios del Mercosur. Por ello, consideró fundamental avanzar en la integración, en la libertad de circulación de capitales y en el libre flujo de comercio y servicios.
Dos Santos también sostuvo que las cámaras empresariales tienen la responsabilidad de promover una apertura responsable y de convencer a sus pares sobre la importancia de avanzar en ese camino. Según expresó, muchas veces son las propias organizaciones empresariales las que impulsan medidas de protección económica que terminan siendo incompatibles con los procesos de apertura e integración regional. Por ello, remarcó la necesidad de continuar trabajando en la unificación de criterios y en la concreción de acuerdos con terceros mercados.
Desde Brasil, José Roberto Tadros abordó los procesos históricos que han condicionado la integración regional. Recordó que Europa logró integrarse rápidamente luego de atravesar guerras mundiales, mientras que en América Latina persisten desconfianzas históricas originadas durante la colonización, cuando prevaleció la lógica de dividir para gobernar.
A pesar de ello, destacó que los países del Mercosur comparten cultura, valores y una enorme riqueza de recursos naturales. Señaló que la región cuenta con petróleo, tierras fértiles, recursos hídricos y producción de alimentos, por lo que considera que el principal desafío pasa por acelerar políticamente el entendimiento y la integración.
Para Tadros, las mayores dificultades siguen estando en los propios gobiernos, que generan permanentemente barreras, leyes y normas que dificultan el desarrollo del comercio y limitan la integración regional. En ese contexto, sostuvo que los países deben actuar unidos para competir a nivel internacional, desarrollando estrategias, posiciones y objetivos comunes.
Por su parte, Rodrigo Pérez Graziano destacó la importancia del Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur como ámbito para trasladar a los gobiernos la visión del sector empresarial. Señaló que el escenario geopolítico mundial ha cambiado significativamente en los últimos años y valoró la coincidencia de visiones que existe entre los empresarios de la región.
No obstante, reconoció que los avances alcanzados por el Mercosur en los últimos 35 años han sido lentos y consideró que gran parte de esa responsabilidad corresponde a la política. Sin embargo, sostuvo que también el sector privado debe asumir un rol más activo para expresar con claridad qué Mercosur quiere construir.
Pérez Graziano destacó que durante los últimos cinco años el comercio intrabloque pasó de aproximadamente 40.000 millones de dólares a cerca de 50.000 millones de dólares, lo que representa un crecimiento cercano al 25%. Según indicó, el comercio extrabloque mostró una evolución similar, aunque consideró que aún queda mucho camino por recorrer.
En ese sentido, señaló que para seguir creciendo será necesario derribar barreras y avanzar en la armonización de políticas, sistemas aduaneros, normas técnicas y homologaciones de productos, aspectos que hoy afectan la competitividad de las empresas que operan dentro del bloque.
Respecto al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, destacó el trabajo realizado durante años por las cámaras empresariales y por el propio Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur, recordando que este tema estuvo presente de forma permanente en las declaraciones y posicionamientos del sector privado.
Anabela Aldaz sostuvo que los países del Mercosur deben fortalecer su articulación interna para poder aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el acuerdo con la Unión Europea. Señaló que este fortalecimiento debe involucrar tanto al sector privado como al sector público, ya que los Estados deben trabajar de manera más alineada.
Como ejemplo, recordó que luego de décadas de negociación del acuerdo, los países comenzaron a discutir temas sensibles como las cuotas de productos apenas semanas antes de su concreción. A su entender, esto demuestra que la región no estaba suficientemente preparada y que es necesario anticiparse más a los desafíos que plantea la integración.
La vicepresidenta de la Cámara de Comercio y Servicios de Uruguay destacó además que el tejido empresarial de países como Uruguay y Paraguay está compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas. Si bien muchas de ellas no tienen una fuerte capacidad exportadora, consideró que pueden desempeñar un papel relevante integrándose a cadenas de valor y aportando calidad y diferenciación que permitan atraer inversiones.
Aldaz advirtió que el desafío será evitar que las oportunidades derivadas del acuerdo beneficien únicamente a las grandes compañías y lograr que las pequeñas y medianas empresas también puedan adaptarse a las nuevas exigencias y participar de los beneficios de la apertura comercial.
Asimismo, planteó tres líneas de acción para avanzar en este proceso. La primera consiste en reforzar la capacidad de incidencia de las cámaras empresariales sobre las políticas públicas. La segunda apunta a trabajar junto a otras gremiales para eliminar barreras existentes dentro de los propios países. La tercera se relaciona con la necesidad de capacitar, informar y acompañar a las empresas para que comprendan las oportunidades del acuerdo, interpreten las nuevas normativas y puedan adaptarse a los estándares exigidos.
Por último, Eduardo Olivo Gamarra describió la situación que atraviesa Bolivia, a la que calificó como compleja desde el punto de vista político. Señaló que, al igual que Paraguay y Uruguay, Bolivia posee una economía pequeña que necesita complementarse con la región para integrarse a cadenas logísticas más amplias y aprovechar corredores bioceánicos que permitan potenciar su comercio exterior.
En ese contexto, destacó la presentación de un proyecto de ley antibloqueos impulsado por la Cámara de Comercio de Bolivia, orientado a proteger las rutas primarias e internacionales y evitar interrupciones que afectan el abastecimiento y el comercio. También mencionó los trabajos que se vienen desarrollando junto a la Aduana boliviana para mejorar los servicios y agilizar los procedimientos de recepción de cargas.
Olivo Gamarra explicó que actualmente cerca del 85% de la carga boliviana ingresa por Chile, aunque destacó el interés creciente en Paraguay como canal, una alternativa logística relevante para el comercio exterior del país.
Finalmente, sostuvo que Bolivia continúa avanzando en su proceso de integración al Mercosur y trabajando en una nueva ley de inversiones que permita fortalecer la seguridad jurídica, atraer capitales y promover asociaciones público-privadas. Según afirmó, el objetivo es ofrecer a los países del bloque las garantías necesarias para invertir y desarrollar negocios en Bolivia, consolidando así su integración plena a la región.