Los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a productos brasileños tendrán un impacto desigual sobre la infraestructura logística del país, con los puertos del sur y sureste como los más expuestos a una eventual reducción del comercio bilateral.
De acuerdo con un análisis del Instituto Brasileño de Infraestructura (IBI), las terminales portuarias de Santos, en el estado de São Paulo, así como las ubicadas en Paraná, Santa Catarina, Rio Grande do Sul y Espírito Santo, concentran buena parte de las exportaciones de productos alcanzados por las nuevas medidas comerciales estadounidenses.
Entre los sectores más afectados figuran la madera de pino, muebles, maquinaria, plásticos, textiles, calzado, papel, azúcar, tabaco y piedras ornamentales, mercancías que representan una parte importante de la carga embarcada hacia el mercado estadounidense.
Pese al endurecimiento arancelario, el impacto sobre el sistema portuario brasileño podría ser menor al inicialmente previsto debido a las exenciones concedidas por Washington. Según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil, alrededor del 23% de las exportaciones del país hacia Estados Unidos quedaron alcanzadas por los nuevos gravámenes, mientras que el 52,7% de la carga destinada a ese mercado permaneció exenta.
Entre los productos beneficiados por las excepciones se encuentran la carne, el café, la pulpa de celulosa, el pescado y las frutas, mercancías que habitualmente se transportan en contenedores y poseen un alto valor agregado. Esta situación contribuiría a mantener una parte significativa de la actividad portuaria y reduciría el impacto sobre el comercio exterior.
No obstante, el sector del transporte advierte que las consecuencias irán más allá de los puertos. La Confederación Nacional del Transporte (CNT) anticipa una disminución del flujo de mercancías hacia Estados Unidos que afectará al transporte por carretera, ferroviario, marítimo y aéreo de carga, además de generar retrasos aduaneros, revisiones de contratos y la necesidad de buscar nuevos mercados para las exportaciones brasileñas.
Aunque el Gobierno de Brasil anunció nuevas líneas de crédito para apoyar a las empresas exportadoras afectadas por la política arancelaria estadounidense, representantes del sector sostienen que estas medidas no contemplan de forma directa a las compañías de transporte y logística, que también sufrirán el impacto indirecto de una menor actividad exportadora.
Fuente: CNN Brasil