Brasil inició una nueva ofensiva diplomática contra los aranceles impuestos por Estados Unidos al presentar una solicitud de consultas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), primer paso del mecanismo para resolver disputas comerciales entre los países miembros.
El Gobierno brasileño sostiene que las tarifas aplicadas por Washington a productos del país sudamericano incumplen las normas del comercio internacional y carecen de justificación, por lo que busca abrir un proceso formal para revisar las medidas.
En julio, la administración del presidente Donald Trump estableció dos nuevas rondas de aranceles del 25 % y del 12,5 % sobre importaciones brasileñas. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha cuestionado estas decisiones y las considera un intento de ejercer presión política en la antesala de las elecciones presidenciales de octubre, en las que buscará un nuevo mandato.
Si las consultas entre ambas partes no logran una solución, Brasil podrá solicitar la conformación de un panel de la OMC que analice el caso y emita un fallo.
No es la primera vez que Brasil recurre al organismo por este conflicto comercial. En 2025 ya había presentado una acción similar tras la imposición de aranceles del 50 % por parte de Estados Unidos, una medida que posteriormente fue revertida en gran parte.