La agroindustria debe ocupar un lugar central dentro de la estrategia de desarrollo económico de Paraguay, afirmó Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), durante la segunda edición de la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY) 2026.
El dirigente destacó que el país atraviesa una coyuntura favorable para fortalecer su posicionamiento como plataforma regional de inversiones y negocios, gracias a factores como la estabilidad macroeconómica, la disponibilidad de energía limpia, la capacidad productiva y su ubicación estratégica en Sudamérica.
Según Valdez, el desafío para Paraguay ya no consiste únicamente en incrementar la producción agrícola, sino en avanzar hacia una mayor industrialización que permita generar valor agregado, empleos de calidad y una participación más significativa en las cadenas globales de suministro.
La FEPY 2026, organizada por la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y desarrollada del 3 al 5 de junio en Asunción, reunió a representantes de distintos sectores productivos con el objetivo de promover la innovación, la inversión y la articulación entre industria y comercio.
Durante su intervención, el titular de CAPPRO señaló que el procesamiento local de materias primas tiene un efecto multiplicador sobre la economía nacional, al impulsar inversiones, servicios, infraestructura logística y desarrollo tecnológico.
Valdez también hizo énfasis en la necesidad de mejorar la competitividad logística del país. Para Paraguay, una nación sin salida directa al mar, la conectividad con los mercados internacionales resulta un factor determinante para sostener el crecimiento exportador.
En ese sentido, destacó la relevancia de la Hidrovía Paraguay-Paraná como principal corredor para el comercio exterior paraguayo, aunque advirtió que aún persisten desafíos vinculados a infraestructura, digitalización de procesos y modernización regulatoria.
“La competitividad actual depende tanto de las obras físicas como de la capacidad de simplificar trámites, integrar sistemas y reducir costos operativos”, sostuvo.
Otro de los aspectos abordados fue la creciente exigencia de los mercados internacionales en materia de sostenibilidad y trazabilidad. De acuerdo con Valdez, la agroindustria paraguaya trabaja para adaptarse a estándares cada vez más rigurosos, considerando que las prácticas sostenibles se han convertido en un requisito indispensable para acceder a los principales destinos comerciales.
El representante gremial consideró que espacios como la FEPY son fundamentales para generar alianzas estratégicas, atraer inversiones y construir una visión compartida sobre el futuro productivo del país.
Finalmente, sostuvo que Paraguay dispone de condiciones favorables para avanzar hacia una mayor integración económica global, aunque remarcó que será necesario mantener políticas que promuevan la inversión, fortalezcan la infraestructura y acompañen el crecimiento industrial para transformar las ventajas competitivas del país en desarrollo sostenible y generación de empleo.