Las industrias del norte de Brasil comenzaron a prepararse para una posible sequía severa provocada por el fenómeno de El Niño, que podría afectar la navegación en el río Amazonas a finales de 2026 y elevar el riesgo de una crisis aún mayor en 2027. Empresas y autoridades del sector advierten que el impacto sobre la logística podría generar mayores costos, retrasos en el transporte de mercancías y nuevas disputas entre navieras y clientes.
De acuerdo con representantes del Centro de la Industria del Estado de Amazonas (Cieam), la intensidad del próximo episodio de El Niño será determinante para evaluar el alcance de los problemas logísticos. El período más crítico suele comenzar en la segunda mitad de septiembre, con los niveles de los ríos descendiendo hasta alcanzar sus mínimos entre octubre y noviembre.
La preocupación se mantiene pese a que actualmente los caudales del Amazonas se encuentran cerca de sus promedios históricos, lo que ofrece un punto de partida más favorable que en años anteriores. Sin embargo, el sector reconoce que, si la reducción del nivel del agua es pronunciada, podría afectar el abastecimiento y las ventas de fin de año.
La experiencia reciente alimenta las alertas. Durante el episodio de El Niño de 2023 y 2024, la región sufrió una de las peores sequías registradas, lo que paralizó durante meses el tránsito de grandes embarcaciones hacia la Zona Franca de Manaos. La interrupción de la cadena logística provocó retrasos en las entregas y fuertes sobrecostos para la industria.
La Autoridad Portuaria del estado de Amazonas estima que, durante el momento más crítico de la sequía prevista para este año, el calado permitido en el río Amazonas podría reducirse a ocho metros, un nivel que las empresas consideran insuficiente para mantener operaciones normales de navegación.
Las proyecciones para 2027 son incluso más preocupantes. Ejecutivos del sector consideran que, si El Niño limita nuevamente las lluvias, los ríos podrían no recuperar sus niveles habituales durante la temporada húmeda, aumentando el riesgo de una sequía extrema el próximo año.
Para enfrentar este escenario, las compañías logísticas preparan nuevamente terminales portuarias flotantes temporales en Itacoatiara, un punto donde el río pierde profundidad y los buques de gran tamaño ya no pueden avanzar. Allí la carga es transferida a barcazas que completan el trayecto hasta Manaos.
Este sistema fue implementado por primera vez en 2024 y permitió mantener el flujo de mercancías durante la sequía, aunque con un costo adicional estimado en 1.500 millones de reales para el sector industrial. Las empresas ya iniciaron los trámites para obtener las autorizaciones necesarias en caso de que deban volver a instalar estas estructuras.
El aumento de los eventos climáticos extremos también ha intensificado los conflictos entre navieras y clientes por los recargos aplicados al transporte. Las compañías argumentan que los menores niveles del río obligan a reducir la carga transportada por cada embarcación, incrementando el costo por contenedor.
Representantes del comercio sostienen, sin embargo, que esos recargos crecieron de forma desproporcionada y reclaman criterios más transparentes para su cálculo. La controversia llegó hasta la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antaq), que limitó la aplicación de estos cargos a determinadas condiciones técnicas, una decisión cuestionada por las empresas navieras.
Más allá de las soluciones temporales, el sector productivo insiste en la necesidad de medidas estructurales para garantizar la navegabilidad del Amazonas. Entre las propuestas figura la concesión de las principales hidrovías y la realización de dragados permanentes que permitan mantener el tránsito de embarcaciones incluso durante períodos de aguas bajas.
El Ministerio de Puertos y Aeropuertos confirmó que avanza con estudios para concesionar varias hidrovías estratégicas, entre ellas las de los ríos Madeira, Tapajós y Tocantins, además de analizar un proyecto para la denominada Hidrovía Verde, que conectará Manaos con Barra Norte y cuya consulta pública está prevista para 2027.
Fuente: Valor Internacional