El precio de exportación del arroz uruguayo registró un fuerte incremento en julio y alcanzó los 461 dólares por tonelada, un 20% más que el mes anterior, en un contexto de menor disponibilidad de grano en el sur de Brasil y de perspectivas de una producción más ajustada en varios países del Mercosur.
De acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Aduanas, Uruguay exportó 132.000 toneladas de arroz durante julio, un volumen 6% inferior al del mismo mes de 2025, cuando el país había obtenido una cosecha récord. No obstante, el aumento de los precios permitió que los ingresos por exportaciones ascendieran a 60,8 millones de dólares.
En el acumulado de la actual campaña comercial, entre abril y julio, las ventas al exterior alcanzan 425.155 toneladas, unas 28.000 toneladas menos que en igual período del ciclo anterior. El valor promedio de exportación también se vio favorecido por una mayor participación del arroz blanqueado, que representó el 35% de los embarques, frente al 32% registrado en junio.
En los últimos doce meses, las exportaciones uruguayas de arroz generaron 479 millones de dólares, con un precio promedio de 406 dólares por tonelada.
La recuperación de las cotizaciones responde a un cambio de tendencia en el mercado internacional. Los precios comenzaron a subir tanto en Asia como en Sudamérica debido a la preocupación por los efectos del fenómeno de El Niño sobre la producción en el sudeste asiático, uno de los principales abastecedores mundiales del cereal.
A nivel regional, el mercado también enfrenta expectativas de una menor oferta. En Argentina, Paraguay y Brasil se prevén reducciones en el área sembrada por el aumento de los costos de producción y la baja rentabilidad observada en los últimos meses, mientras que en Uruguay también se proyecta una leve caída de la superficie destinada al cultivo.
Brasil, principal referencia para el comercio regional del arroz, muestra un mercado particularmente firme. En Rio Grande do Sul, el arroz en cáscara superó los 13,50 dólares por bolsa, un 14% más que un mes atrás y el precio más elevado desde abril de 2024.
Según el centro de estudios brasileño Cepea, la escasez de grano disponible y la demanda de la industria procesadora mantienen la presión alcista sobre los precios. Los productores limitan las ventas a lotes puntuales, mientras que las lluvias recientes dificultan la logística y ralentizan las negociaciones.
De cara a la próxima campaña, el sector arrocero uruguayo mantiene expectativas favorables si las condiciones climáticas permiten una siembra normal. Además, las reservas de agua para riego se encuentran en niveles suficientes para abastecer la producción.
Fuente: Ámbito