El comercio exterior de Brasil mantuvo una trayectoria de crecimiento durante el primer semestre de 2026, con un aumento tanto de las exportaciones como de las importaciones de mercancías transportadas en contenedores, en un contexto marcado por la incertidumbre del comercio internacional, el endurecimiento de las condiciones financieras y la expectativa por la entrada en vigor de nuevas medidas arancelarias.
De acuerdo con datos de DataLiner, entre enero y junio las exportaciones brasileñas en contenedores crecieron un 5,9% respecto al mismo período del año anterior. El ritmo de expansión se aceleró en junio, cuando los embarques registraron un incremento interanual del 12,9%, reflejando un mayor dinamismo hacia el cierre del semestre.
China consolidó su posición como el principal destino de las exportaciones brasileñas en contenedores, con un incremento del 22,9% en los envíos. El desempeño estuvo respaldado por la demanda de alimentos, materias primas y productos agroindustriales, en un escenario en el que la economía china continuó creciendo durante la primera mitad del año.
En contraste, las exportaciones hacia Estados Unidos disminuyeron un 22,5%, mientras que los envíos a México aumentaron un 8%. Aunque los nuevos aranceles anunciados por Washington fueron implementados después del período analizado, el descenso refleja cambios en los flujos comerciales y anticipa posibles ajustes en la segunda mitad del año.
Entre los productos exportados, la carne encabezó el crecimiento con un aumento del 12,2%, seguida por un fuerte avance del algodón, cuyos embarques crecieron un 29,6%. La madera permaneció entre las principales mercancías exportadas, aunque registró una caída del 3,1%. Estos resultados confirmaron el peso de la agroindustria como motor del comercio brasileño de contenedores.
Las importaciones también mostraron un desempeño positivo. En los primeros seis meses de 2026 ingresó al país un 8,4% más de carga contenerizada que en igual período de 2025, mientras que en junio el crecimiento alcanzó el 6,1%.
China volvió a ocupar el primer lugar como proveedor de mercancías para Brasil, con un aumento del 20,8% en los envíos. En cambio, las importaciones procedentes de Estados Unidos retrocedieron un 34,4%, mientras que las originadas en India crecieron un 3,8%.
El principal impulso provino de los vehículos y las autopartes, cuyo volumen importado aumentó un 42,1%. También crecieron las compras de plásticos y de maquinaria, en línea con la expansión de la presencia de fabricantes chinos en el mercado automotor brasileño y con una mayor demanda de equipos y componentes para la industria.
El informe también analizó el comportamiento de otros países del Mercosur. Argentina incrementó un 21,3% sus exportaciones en contenedores durante el semestre, mientras que sus importaciones disminuyeron un 8,6%, en línea con el fuerte superávit comercial registrado por el país. Uruguay, por su parte, aumentó un 10,1% sus exportaciones contenerizadas y un 5,1% sus importaciones, con un desempeño superior al crecimiento de sus exportaciones totales de bienes.
Para la segunda mitad de 2026, las perspectivas estarán condicionadas por tres factores principales: los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a determinados productos brasileños, la implementación gradual del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur y las restricciones aplicadas por China a las importaciones de carne vacuna brasileña mediante un sistema de cuotas.
Según el análisis, estos elementos no necesariamente reducirán el volumen total del comercio, pero sí podrían acelerar una redistribución de los flujos internacionales, impulsando una mayor diversificación de mercados y modificando las rutas del transporte marítimo de contenedores.
Fuente: DatamarNews