La situación del transporte marítimo de importación desde Asia hacia la Costa Este de Sudamérica continúa atravesando importantes dificultades, con una disponibilidad de espacios muy limitada y nuevos incrementos en los niveles de los fletes.
Así lo advirtió la Comisión Marítima de la Asociación Uruguaya de Agentes de Carga (AUDACA), que actualizó la situación del mercado luego del comunicado emitido a fines de julio.
Entre los factores que están presionando sobre la operativa se encuentra el alto volumen de embarques de vehículos eléctricos con destino a Brasil y Argentina, además de los blank sailings —cancelaciones de salidas programadas— anunciados por distintas compañías navieras.
A este escenario se sumaron durante las últimas semanas diferentes fenómenos climáticos que afectaron directamente la actividad de importantes puertos chinos.
Según informó AUDACA, los tifones Wipha, Co-May y Bavi, y posteriormente Dolphin durante los primeros días de agosto, provocaron cierres temporales, restricciones operativas y demoras, particularmente en la zona de Shanghái y Ningbo. En el caso de Bavi, incluso se registraron omisiones de escala de buques en ambos puertos.
El impacto de estas interrupciones se extiende más allá de los días en los que permanecen cerradas las terminales. La acumulación de cargas y buques obliga a realizar reprogramaciones y genera pérdida de espacios y modificaciones en las salidas posteriores.
La llegada de Dolphin volvió a provocar durante agosto restricciones y suspensiones de operaciones en la región de Shanghái y Ningbo, profundizando las dificultades que ya enfrentaba el mercado.
Como consecuencia de la combinación de estos factores, AUDACA señaló que la disponibilidad de espacios para las salidas de agosto continúa siendo muy limitada, mientras que los fletes marítimos han registrado nuevos incrementos.
La Comisión Marítima de la asociación continuará monitoreando la evolución del mercado y comunicará las novedades que puedan surgir.