El mercado internacional de carne bovina enfrenta un nuevo factor de presión desde el Mercosur: la menor disponibilidad de ganado para faena en sus cuatro principales productores. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay redujeron de forma conjunta el procesamiento de animales durante los primeros siete meses de 2026, en un contexto de recomposición de los rodeos.
El ajuste regional ronda los 2 millones de cabezas respecto del mismo período de 2025. Brasil y Argentina explican la mayor parte de la reducción en términos absolutos, mientras que Paraguay presenta uno de los retrocesos más pronunciados en relación con su volumen habitual de faena. Uruguay también registra una disminución.
La tendencia responde, en buena medida, a una mayor retención de animales por parte de los productores para recuperar los niveles de existencias. Este proceso adquiere especial importancia para el comercio mundial porque el Mercosur concentra una parte significativa de las exportaciones globales de carne bovina.
Según una estimación del analista uruguayo Rafael Tardáguila, el menor número de animales procesados hasta julio representa una pérdida potencial de más de 500.000 toneladas de carne respecto del volumen que se habría obtenido con los niveles de faena del año anterior.
El escenario se suma a una demanda internacional que continúa dando soporte al mercado. Estados Unidos mantiene una fuerte participación como comprador, mientras otros destinos relevantes también sostienen sus adquisiciones. Con menos ganado disponible en los principales países exportadores sudamericanos, los excedentes destinados al exterior podrían reducirse y contribuir a mantener elevados los precios.
Paraguay refleja el ajuste
Paraguay muestra uno de los procesos más claros de retención de ganado. La industria frigorífica procesó 1,08 millones de bovinos entre enero y julio, frente a casi 1,38 millones en igual período de 2025. Esto implica una reducción cercana a 300.000 animales, equivalente al 21,6%.
El descenso fue especialmente fuerte entre las hembras. La faena de vacas se redujo 34,8%, mientras que la de vaquillas cayó 35,5%. Los novillos registraron una disminución de 25,9% y los toros, de 6,9%.
En julio, la actividad también permaneció por debajo del nivel del año anterior, con 190.839 cabezas procesadas, unas 12.500 menos que en julio de 2025.
La evolución paraguaya muestra el impacto que puede tener la reconstrucción del hato sobre la industria: una mayor cantidad de animales permanece en los establecimientos productivos, reduciendo temporalmente el volumen disponible para los frigoríficos y, potencialmente, para los mercados de exportación.
Fuente: Última Hora.