Los precios internacionales del petróleo avanzaron este lunes ante la falta de avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente, mientras el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz volvió a disminuir y elevó la preocupación por el abastecimiento energético.
El Brent subió 0,38%, hasta US$88,86 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 0,17%, a US$82,44. La reacción del mercado fue moderada después del salto de alrededor de 5% registrado la semana pasada tras ataques contra buques de la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos y una refinería de Saudi Aramco.
El principal foco de atención para el comercio energético continúa siendo el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de hidrocarburos. Los datos de seguimiento marítimo de Kpler mostraron que solo cinco buques de materias primas atravesaron el estrecho el sábado y ninguno lo hizo el domingo, frente a 31 embarcaciones durante el fin de semana anterior.
La reducción del tráfico se produce mientras las negociaciones diplomáticas permanecen estancadas. Irán aún no ha confirmado si retomará las conversaciones con Washington, mientras los esfuerzos de mediación impulsados por Omán enfrentan dificultades.
Las empresas energéticas ya están adoptando medidas para reducir su exposición al riesgo. ADNOC comenzó a ofrecer crudo con una prima a compradores asiáticos, mientras Saudi Aramco está desviando parte de sus cargamentos hacia rutas que evitan Ormuz.
Pese a las restricciones al transporte y el riesgo de nuevas interrupciones, los operadores no anticipan por ahora un fuerte salto adicional del crudo. El mercado considera que los precios podrían mantenerse cerca de los niveles actuales mientras no se produzca un cierre total de Ormuz o de otras rutas estratégicas, como Bab el-Mandeb.
Para el comercio exterior, la evolución del conflicto mantiene bajo presión las cadenas logísticas vinculadas al petróleo y aumenta los riesgos asociados a fletes, seguros y disponibilidad de energía, especialmente para los mercados asiáticos dependientes de los suministros provenientes del Golfo.
Fuente: Reuters