La Unión de Gremios de la Producción (UGP) de Paraguay advirtió que nuevas regulaciones adoptadas de forma unilateral por la Unión Europea (UE) podrían limitar los beneficios del acuerdo comercial con el Mercosur y generar incertidumbre para los exportadores.
El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, señaló que el acuerdo entre ambos bloques, resultado de 25 años de negociaciones, busca facilitar el intercambio y ampliar el acceso a los mercados. Sin embargo, cuestionó que la UE incorpore posteriormente requisitos que no forman parte de lo pactado y que pueden afectar las condiciones de acceso.
Una de las principales preocupaciones está vinculada con las normas europeas contra la deforestación, que establecen requisitos de trazabilidad y diligencia debida para determinados productos. Según Cristaldo, Paraguay ya cumple con buena parte de las exigencias ambientales y legales, pero los procedimientos previstos por la UE podrían generar riesgos para los exportadores debido a la posibilidad de bloqueos basados en denuncias o evaluaciones que, a su juicio, carecen de mecanismos adecuados de defensa.
El dirigente planteó que debería existir un sistema de evaluación y resolución de controversias con procedimientos claros, similar al utilizado en materia sanitaria, en lugar de decisiones que puedan afectar el acceso de un producto sin una instancia previa de defensa.
La UGP también sigue con atención el mecanismo de ajuste de carbono en frontera de la UE. Aunque Cristaldo sostuvo que su impacto sobre Paraguay todavía es limitado, advirtió que una eventual ampliación de su alcance podría convertirlo en una nueva barrera para el comercio.
Otro punto de controversia es el denominado cambio indirecto de uso del suelo. Cristaldo cuestionó que este concepto pueda utilizarse para atribuir a determinadas actividades productivas la responsabilidad por procesos de transformación territorial que responden a múltiples factores. A su entender, este tipo de criterios puede terminar penalizando productos paraguayos aun cuando cumplan con las normas nacionales y ambientales aplicables.
El dirigente recordó que una situación similar se planteó en el sector de los biocombustibles. Aunque el acuerdo contempla un cupo para exportaciones hacia el mercado europeo, posteriormente se incorporaron restricciones relacionadas con el riesgo de deforestación indirecta para productos como el aceite de soja.
Para el sector productivo paraguayo, el desafío será asegurar que las oportunidades de acceso al mercado europeo previstas en el acuerdo puedan concretarse sin que nuevas exigencias regulatorias reduzcan en la práctica sus beneficios.
La UGP sostiene que Paraguay deberá participar activamente en las discusiones regulatorias con Europa y defender criterios previsibles, transparentes y basados en evidencia científica. Para una economía con fuerte dependencia de las exportaciones agropecuarias, la estabilidad de las reglas será determinante para aprovechar la apertura comercial con la UE.