La Armada Paraguaya avanza en el fortalecimiento de sus capacidades de vigilancia y respuesta frente a los desafíos que afectan a los corredores fluviales estratégicos del país, con nuevas herramientas tecnológicas y una mayor cooperación con fuerzas navales extranjeras.
Durante la conmemoración del Día de la Armada Paraguaya, el presidente Santiago Peña, en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, participó de una ceremonia que reunió a autoridades nacionales y representantes de fuerzas navales de países aliados.
En el marco del acto fueron entregadas condecoraciones de la Orden del Mérito Naval “Teniente Primero de Marina José María Fariña”, en el grado de Gran Cruz, a autoridades extranjeras por su aporte al fortalecimiento de los vínculos de cooperación con Paraguay.
El comandante de la Armada, vicealmirante Cristhian José Rotela Valdez, destacó la relevancia estratégica de los ríos Paraguay y Paraná para un país sin litoral marítimo. A través de estas vías se moviliza una parte importante de la producción nacional y se mantiene la conexión con los mercados internacionales.
Desde esta perspectiva, la institución considera la seguridad fluvial un componente vinculado directamente con la protección del comercio exterior y de los intereses económicos del país. Entre las principales amenazas identificadas figuran el crimen organizado transnacional, el narcotráfico, el contrabando, el tráfico ilegal de armas y la trata de personas.
Como parte del proceso de modernización, la Armada puso en funcionamiento un Centro de Mando y Control destinado a integrar y mejorar las tareas de vigilancia sobre las vías navegables. También incorporó nuevos medios navales y recursos tecnológicos mediante programas de cooperación con Estados Unidos.
La preparación operativa se complementa con la participación de efectivos paraguayos en ejercicios combinados con fuerzas de otros países, con el objetivo de mejorar la coordinación y la capacidad de respuesta ante operaciones conjuntas.
Durante la ceremonia también se destacó la navegación realizada este año por el Buque Escuela Cañonero Paraguay, acompañado por el patrullero Capitán Cabral, hasta Encarnación. El desplazamiento por el río Paraná marcó el primer recorrido del buque insignia hasta la capital de Itapúa desde su llegada a aguas paraguayas en 1931.
Para Paraguay, el fortalecimiento de la Armada adquiere una dimensión que trasciende la defensa territorial: la vigilancia de los ríos también está vinculada con la seguridad de las rutas utilizadas para el comercio y con la protección de los flujos económicos que conectan al país con los mercados internacionales.
Fuente: Presidencia de la República del Paraguay