El Ejército de Estados Unidos estableció discretamente un corredor marítimo en el estrecho de Ormuz para facilitar el tránsito de petroleros hacia los mercados internacionales, en una operación que lleva varias semanas y permite movilizar actualmente unos 10 millones de barriles de petróleo diarios, según una exclusiva publicada este miércoles por Axios.
De acuerdo con el medio estadounidense, entre 15 y 20 petroleros atraviesan cada noche un canal ubicado en el sector sur del estrecho, próximo a la costa de Omán. El volumen transportado equivale aproximadamente a la mitad del flujo registrado antes del inicio de la guerra, aunque en algunas jornadas recientes habría alcanzado entre 15 y 20 millones de barriles diarios.
La operación contempla tanto la salida de buques cargados como el ingreso de petroleros vacíos desde el mar Arábigo hacia el golfo Pérsico. Estos barcos recogen crudo en puertos de países de la región y posteriormente regresan por el mismo corredor hacia aguas abiertas.
Según Axios, una fuerza de tarea con sede en Fort Bragg, Carolina del Norte, coordina el dispositivo junto con socios del Golfo. Cada día se elaboran listas de los buques autorizados a cruzar y se establecen ventanas horarias diferenciadas para los movimientos de entrada y salida.
Los petroleros navegan por el canal meridional siguiendo las instrucciones de las fuerzas estadounidenses, mientras aviones de combate de la Fuerza Aérea de EE.UU. brindan protección ante posibles ataques iraníes.
Funcionarios citados por Axios indicaron que la operación pudo establecerse después de una campaña militar de dos semanas del Mando Central estadounidense que debilitó los sistemas iraníes de radar y vigilancia marítima.
Irán aún conserva capacidad de seguimiento mediante algunos radares reconstruidos y embarcaciones rápidas de la Guardia Revolucionaria. Según Estados Unidos, las fuerzas iraníes han recurrido a drones y misiles de crucero contra las rutas de navegación y esta semana fueron derribados ocho drones y dos misiles.
La actividad militar se desarrolla mientras el presidente Donald Trump incrementa su presión sobre Irán y el estrecho. En los últimos días, el mandatario afirmó que Estados Unidos tiene el “control total” de la vía marítima y que ningún barco la atraviesa sin autorización estadounidense.
Trump también llegó a plantear la posibilidad de que el estrecho de Ormuz sea incorporado como territorio estadounidense tras una eventual derrota de Irán.
Ubicado entre Irán y Omán, Ormuz constituye una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas. Su funcionamiento se ha convertido en uno de los puntos centrales de la guerra entre Washington y Teherán y en un factor de riesgo para el suministro energético y el comercio internacional.
La escalada ocurre además después del vencimiento, el 17 de agosto, del plazo de 60 días acordado por ambos países para mantener un cese permanente de las operaciones militares, mientras las negociaciones permanecen estancadas.