El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió suspender durante tres días la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50% sobre determinados productos canadienses, luego de anunciar que Washington y Ottawa alcanzaron un acuerdo preliminar para continuar las negociaciones comerciales.
La medida fue comunicada el martes por la noche, pocas horas antes de que los nuevos gravámenes comenzaran a aplicarse. Trump sostuvo que la pausa responde a un entendimiento alcanzado con el primer ministro canadiense, Mark Carney, aunque aclaró que todavía resta completar la documentación necesaria para formalizar el pacto.
De acuerdo con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, el entendimiento contempla una ampliación del acceso de productos estadounidenses al mercado canadiense, compromisos relacionados con la seguridad económica y una mayor coordinación en materia de comercio digital.
Trump afirmó además que Canadá se comprometió a eliminar medidas que Washington considera discriminatorias o injustificadamente restrictivas para los productos estadounidenses. Sin embargo, Carney adoptó una posición más cautelosa y señaló que, aunque las conversaciones registraron avances importantes, todavía existen asuntos pendientes. La suspensión de los aranceles se mantendrá hasta el 21 de agosto.
Los gravámenes previstos alcanzarían aproximadamente al 5,5% de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos, por un valor cercano a US$20.000 millones, según estimaciones de Oxford Economics. El impacto se concentraría especialmente en sectores manufactureros del centro de Canadá, con productos de papel, impresión, madera, confecciones y equipos electrónicos entre los rubros expuestos.
La administración Trump había anunciado estos aranceles del 50% argumentando que Canadá mantiene un trato desfavorable hacia determinados bienes estadounidenses, entre ellos bebidas alcohólicas, automóviles y productos lácteos. La lista de productos afectados también incluye vino, cemento y bastones de hockey.
Ottawa, por su parte, busca que las negociaciones no solo eviten los nuevos aranceles, sino que permitan reducir otras medidas comerciales estadounidenses que afectan a sectores como el acero, el aluminio, la madera y la industria automotriz. La disputa se desarrolla en paralelo a las conversaciones sobre el futuro de las relaciones comerciales dentro del T-MEC, acuerdo que también involucra a México.
La pausa de tres días abre ahora un nuevo margen para que los equipos negociadores intenten cerrar los puntos pendientes antes de que finalice el plazo. El acuerdo anunciado por Trump todavía no fue presentado en su totalidad y Canadá mantiene una postura prudente sobre sus alcances.
En paralelo, Trump volvió a mencionar la posibilidad de reactivar el proyecto del oleoducto Keystone XL, una iniciativa energética entre Canadá y Estados Unidos que fue cancelada durante la administración de Joe Biden y que ha sido objeto de una fuerte oposición de grupos ambientalistas.
Fuente: La Nación Paraguay