La tregua entre Estados Unidos e Irán quedó atrás tras una nueva escalada militar que vuelve a elevar la incertidumbre sobre la seguridad del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
El Comando Central de Estados Unidos informó que Irán lanzó varios misiles balísticos contra sus fuerzas, aunque aseguró que todos fueron interceptados. Jordania, por su parte, indicó que sus sistemas de defensa derribaron cinco proyectiles iraníes. En respuesta, fuerzas estadounidenses y saudíes atacaron instalaciones logísticas y depósitos de armamento utilizados por milicias respaldadas por Teherán en el este de Irak.
La tensión también se trasladó al ámbito marítimo. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber interceptado tres petroleros que navegaban por el estrecho de Ormuz tras, según Teherán, ignorar advertencias de seguridad y utilizar una ruta considerada insegura. Hasta el momento, no se ha confirmado de manera independiente la identidad de los buques ni posibles daños.
El recrudecimiento del conflicto complica aún más la navegación por esta vía estratégica, donde las navieras enfrentan directrices contrapuestas de Washington y Teherán. Mientras Estados Unidos mantiene restricciones al tráfico con destino a puertos iraníes, Irán exige que los buques transiten por rutas más próximas a su litoral, en un contexto en el que los corredores marítimos habituales presentan elevados riesgos de seguridad.
En paralelo, Omán impulsa una propuesta respaldada por otros países del Golfo para establecer un sistema regional de gestión del estrecho. Sin embargo, las negociaciones siguen estancadas debido a las diferencias sobre el control de las rutas marítimas, ya que Irán insiste en mantener una mayor jurisdicción sobre el tránsito en la zona.
Fuente: Splash247