El Gobierno de Paraguay volverá a reunir a la Mesa Energética Nacional como parte de un plan para responder al rápido crecimiento de la demanda de electricidad y preparar al país para futuras necesidades de abastecimiento. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que contempla cambios institucionales, nuevas inversiones y la diversificación de las fuentes de generación.
El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, confirmó que el espacio de coordinación entre organismos públicos será reactivado para analizar las prioridades del sistema eléctrico y definir acciones frente a los desafíos que plantea el aumento del consumo. La decisión fue respaldada por el presidente del Instituto Paraguayo de Profesionales del Sector Eléctrico (IPPSE), Ángel Recalde, quien consideró que el país debe acelerar la planificación para no comprometer su desarrollo económico.
Entre las reformas impulsadas por el Ejecutivo figura la creación de un Ministerio de Energía y de un organismo regulador independiente, con la intención de ofrecer un marco más estable para la inversión privada en infraestructura energética. Las autoridades consideran que una estructura institucional más especializada facilitará la incorporación de capital para ampliar la capacidad de generación.
El Gobierno también apuesta por reducir la dependencia de la hidroelectricidad mediante el desarrollo de otras fuentes renovables, como la energía solar, eólica, la biomasa y el biogás. Esta diversificación busca responder al crecimiento sostenido de la demanda y fortalecer la seguridad energética del país.
En paralelo, el Ministerio de Industria y Comercio trabaja con el área energética en un esquema que permita definir qué proyectos productivos tendrán prioridad para acceder al suministro eléctrico, privilegiando aquellas inversiones con mayor impacto en la generación de empleo y la actividad económica.
Recalde advirtió que el interés de empresas por instalarse en Paraguay ya se refleja en solicitudes de suministro que superan los 5.000 megavatios, una cifra que, a su juicio, evidencia tanto el potencial del país como la necesidad de ampliar la infraestructura para evitar limitaciones en el futuro.
Otro de los temas abordados fue la situación de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Los representantes coincidieron en que la empresa estatal deberá contar con mayor solidez financiera para ejecutar las inversiones que demandará el crecimiento del consumo. En ese contexto, el Gobierno sostiene que una tarifa basada en los costos reales del servicio contribuiría a garantizar la sostenibilidad del sistema.
Las autoridades consideran que la reactivación de la Mesa Energética permitirá coordinar decisiones entre las instituciones públicas y el sector técnico para atender las necesidades inmediatas, al tiempo que se impulsan reformas destinadas a asegurar el suministro eléctrico en los próximos años.
Fuente: Diario ADN