Los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron ataques contra dos buques petroleros saudíes en el Mar Rojo, en una nueva escalada del conflicto regional tras anunciar días atrás un bloqueo naval contra Arabia Saudita.
El grupo aseguró que los petroleros Encelia y Layla fueron alcanzados con misiles balísticos, misiles de crucero y drones por, según afirmó, incumplir el bloqueo impuesto a embarcaciones saudíes. Los hutíes sostienen que ambos buques sufrieron incendios como consecuencia de los ataques.
Sin embargo, la información disponible de fuentes independientes solo confirmó parcialmente los hechos. La agencia británica UKMTO informó sobre un ataque contra un petrolero a unas 70 millas náuticas al suroeste de Al Shuqaiq, en Arabia Saudita, donde un proyectil provocó un incendio que la tripulación logró contener, sin víctimas ni daños ambientales reportados. La consultora de seguridad Vanguard Tech identificó al buque afectado como el Encelia, mientras que medios oficiales saudíes confirmaron el incidente sin referirse al Layla, cuya ubicación continúa sin verificarse debido a que mantenía desactivado su sistema de identificación automática (AIS).
El Encelia es un buque tanque de productos petroleros con bandera saudí y capacidad de 109.250 toneladas de peso muerto, construido en 2003. El Layla, por su parte, es un VLCC de 317.821 toneladas de peso muerto perteneciente a la naviera estatal saudí Bahri.
Tras los ataques, el portavoz hutí Yahya Saree anunció el cierre total del estrecho de Bab el-Mandeb para los petroleros con bandera saudí y afirmó que varias embarcaciones ya modificaron sus rutas para evitar cruzar la zona. El movimiento calificó la medida como una estrategia de «bloqueo por bloqueo» en respuesta al respaldo saudí a las operaciones militares de Estados Unidos en la región.
Además, los hutíes advirtieron que cualquier ofensiva militar contra Yemen desencadenaría ataques de mayor alcance contra territorio saudí, incluyendo instalaciones estratégicas del sector petrolero.
La crisis coincide con un aumento de la tensión en el estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que respondería con ataques contra infraestructura iraní si Teherán vuelve a atacar embarcaciones en esa vía marítima. En respuesta, autoridades iraníes reiteraron su política de represalias inmediatas y la Guardia Revolucionaria aseguró haber impedido el tránsito de tres petroleros por el estrecho, mientras Estados Unidos informó de una nueva serie de bombardeos contra objetivos iraníes.
Analistas del sector consideran que la posibilidad de interrupciones simultáneas en Bab el-Mandeb y Ormuz representa uno de los mayores riesgos actuales para el comercio mundial de petróleo. Expertos de Standard Chartered señalaron que el transporte marítimo enfrentará mayores costos mientras persista la incertidumbre, mientras que analistas del banco escandinavo SEB advirtieron que la principal amenaza no radica en bloquear físicamente las rutas, sino en generar un nivel de riesgo que haga inviable asegurar los tránsitos de los buques.
Fuente: Splash247