En el programa Desayunos Informales, el director de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Jorge Gandini, se refirió a la conflictividad que atraviesa el Puerto de Montevideo y planteó la necesidad de garantizar la continuidad de las operaciones, incluso durante la aplicación de medidas sindicales.
El planteo tiene como marco lo establecido por la propia Ley de Puertos, cuyo artículo primero dispone que los servicios portuarios deben prestarse en los puertos comerciales de la República durante las 24 horas del día y todos los días del año, si la demanda así lo requiere. La norma establece además que contar con servicios portuarios eficientes y competitivos constituye un objetivo prioritario para el desarrollo del país.
En ese sentido, Gandini defendió la necesidad de preservar una operativa continua y sostuvo que el Puerto de Montevideo debe estar en condiciones de trabajar las 24 horas, los 365 días del año.
El director de la ANP puso el foco en una característica central de la actividad marítima: los buques operan con itinerarios y ventanas de atraque previamente coordinadas, por lo que una interrupción de la actividad puede impedir que una embarcación sea atendida en el momento previsto y terminar afectando la confiabilidad de Montevideo dentro de las rutas de las navieras.
“Un barco tiene lo que se llama ventana de atraque”, explicó Gandini, al señalar que el puerto debe estar preparado para recibir y operar los buques cuando llegan.
El jerarca advirtió además sobre las consecuencias que la falta de previsibilidad puede generar para la competitividad del principal puerto uruguayo, particularmente frente a otras terminales de la región que compiten por las mismas cargas y servicios.
El planteo adquiere especial relevancia en momentos de creciente preocupación del sector logístico y empresarial por la reiteración de medidas sindicales y sus efectos sobre exportadores, importadores, transportistas, operadores y las cargas de transbordo.
Para Gandini, el desafío pasa por encontrar mecanismos que permitan compatibilizar el ejercicio de los derechos sindicales con la necesidad de mantener funcionando una infraestructura estratégica para el comercio exterior del país.
La discusión trasciende así el impacto puntual de cada paralización. La regularidad y previsibilidad de las operaciones son factores determinantes para las decisiones de las compañías navieras y para el posicionamiento de Montevideo como puerto regional.
En ese escenario, garantizar la continuidad operativa aparece como un elemento central para evitar la pérdida de cargas y preservar la competitividad de Uruguay como plataforma logística regional.