La campaña agrícola 2026/27 de Argentina comenzará con perspectivas de producción cercanas al máximo histórico y un mayor aporte del sector agroindustrial a la economía. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó una cosecha de 157,9 millones de toneladas, ligeramente por encima de los 157,1 millones registrados en el ciclo anterior.
La proyección fue presentada durante el lanzamiento de la nueva campaña gruesa por Ramiro Costa, gerente general de la Bolsa de Cereales, quien aclaró que se trata del potencial productivo estimado en esta etapa y que el resultado dependerá de las condiciones climáticas y de las decisiones que adopten los productores durante los próximos meses.
El escenario previsto también contempla un incremento del valor económico generado por el complejo agroindustrial. La entidad calcula un Producto Bruto Agroindustrial de US$ 54.297 millones, un 5,9% más que en la campaña anterior. Las exportaciones agroindustriales, por su parte, podrían alcanzar US$ 41.497 millones, con un crecimiento estimado del 6,9%.
Menor presión fiscal
La reducción de los derechos de exportación aparece como uno de los factores que, según la Bolsa de Cereales, contribuyen a mejorar las condiciones para la producción y la inversión.
El presidente de la entidad, Ricardo Marra, destacó la reducción de las retenciones y planteó la conveniencia de avanzar progresivamente hacia su eliminación. Desde su perspectiva, una menor carga tributaria puede mejorar los resultados del productor y favorecer decisiones vinculadas con inversión, tecnología y exportaciones.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, también señaló que la campaña comienza con un nivel de retenciones inferior al de años anteriores y consideró este escenario una señal favorable para el sector.
Competitividad y logística
Más allá de la política tributaria, la Bolsa de Cereales señaló que la competitividad del agro argentino requiere avances en otros frentes. Entre los principales desafíos identificados figuran la infraestructura y logística, el financiamiento, el acceso a mercados, la simplificación tributaria y regulatoria, la innovación y la previsibilidad para las inversiones.
La entidad también resaltó iniciativas público-privadas relacionadas con semillas, innovación, buenas prácticas agropecuarias, digitalización de instrumentos comerciales, biocombustibles, infraestructura, apertura de mercados y trazabilidad.
Con una producción proyectada en torno a los máximos históricos y mayores ingresos esperados por exportaciones, la campaña 2026/27 plantea para Argentina el desafío de convertir un elevado volumen agrícola en mayor generación de valor, inversión y disponibilidad de divisas.