El comercio exterior brasileño mostró comportamientos contrapuestos en el transporte marítimo contenerizado durante julio. Mientras las importaciones aceleraron su crecimiento, las exportaciones registraron una caída interanual, según los últimos datos de DataLiner.
Entre enero y julio de 2026, las importaciones brasileñas movilizadas en contenedores aumentaron 9,2% frente al mismo período de 2025. Solo en julio, el incremento alcanzó 13,3% interanual.
El sector automotor fue uno de los principales impulsores de esta expansión. Los embarques de vehículos y autopartes crecieron 41,4% durante los primeros siete meses del año, mientras que las importaciones de plásticos avanzaron 8,3% y las de reactores, calderas y maquinaria aumentaron 3,3%.
China se consolidó como el principal origen de las cargas contenerizadas destinadas a Brasil, con un crecimiento de 21,6% respecto del mismo período del año anterior. Estados Unidos se ubicó en segundo lugar, aunque sus embarques disminuyeron 32,3%, mientras que India registró un aumento de 4,8%.
El crecimiento del movimiento contenerizado superó al incremento del valor total de las importaciones brasileñas. De acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC), las compras externas del país aumentaron 5,5% entre enero y julio, hasta alcanzar US$169.510 millones.
Exportaciones con señales diferentes
El comportamiento de las exportaciones fue menos favorable. El volumen de cargas brasileñas movilizadas en contenedores creció 4,5% acumulado hasta julio, pero en ese último mes cayó 4,1% interanual.
China también fue el principal destino de estas cargas, con un aumento de 15,4% en los primeros siete meses del año. En contraste, los envíos hacia Estados Unidos disminuyeron 20,9%, mientras que México registró un incremento de 5,2%.
La evolución de las exportaciones contenerizadas contrasta con el desempeño general de las ventas externas brasileñas. En valor, las exportaciones totales aumentaron 10,5% entre enero y julio. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los sectores extractivo y agropecuario, cuyos productos se transportan en gran medida mediante buques graneleros y tanqueros.
La carne vacuna fue uno de los productos que más incidió en la caída de julio. Los embarques contenerizados pasaron de 20.012 TEU en julio de 2025 a 12.268 TEU un año después, una reducción de 38,7%. Los envíos de carne a China se desplomaron 81,4%.
Este retroceso coincide con la proximidad del límite de la cuota anual establecida por China para las importaciones de carne bovina brasileña. Una vez agotado el cupo de 1,106 millones de toneladas previsto para 2026, el arancel aplicable puede aumentar considerablemente, lo que genera un incentivo para ajustar los embarques antes de que las cargas lleguen al mercado chino.
Fletes y nuevas barreras comerciales
El desempeño del comercio contenerizado brasileño también estará condicionado por la evolución de los costos logísticos. Los fletes desde Asia del Norte hacia la costa este de Sudamérica alcanzaron US$8.500 por FEU en la semana finalizada el 28 de agosto, según datos citados por DataLiner. El valor representó un aumento de US$600 en apenas una semana.
La congestión en puertos asiáticos, las demoras de buques, las escalas omitidas y la escasez de contenedores vacíos redujeron la capacidad disponible y presionaron las tarifas al alza.
Para las exportaciones, en tanto, el escenario incorpora nuevas restricciones comerciales. Los aranceles adicionales aplicados por Estados Unidos a determinados productos brasileños comenzaron a regir a finales de julio, por lo que su impacto podría reflejarse con mayor claridad en los datos de agosto y los meses siguientes.
A esto se suma una medida de la Unión Europea que restringe, desde el 3 de septiembre, el ingreso de determinados productos de origen animal procedentes de Brasil, entre ellos carne bovina, carne aviar, huevos, productos de acuicultura, miel y tripas.
En este contexto, los datos de julio muestran un comercio exterior brasileño con una dinámica desigual: las importaciones contenerizadas mantienen un ritmo sólido, apoyadas especialmente por el flujo de bienes industriales y componentes desde Asia, mientras que las exportaciones enfrentan mayores obstáculos comerciales y una composición dominada por productos que utilizan otros modos de transporte.
Fuente: DatamarNews