El Canal de Panamá redujo a 34 el número de buques que pueden cruzar diariamente la vía interoceánica, como parte de una estrategia para preservar sus reservas de agua ante el déficit de lluvias.
La medida representa una reducción frente a los 36 tránsitos diarios que se venían permitiendo y alcanza tanto a las esclusas Panamax como a las Neopanamax. Además, está previsto que desde el 15 de septiembre el límite baje nuevamente, hasta 32 cruces por día.
La menor disponibilidad de cupos ya comenzó a generar una acumulación de embarcaciones en espera. Según la información publicada por El Universo, alrededor de un centenar de buques aguardaban para atravesar el canal, mientras la mayoría contaba con una reserva de tránsito.
La restricción se suma a otras medidas implementadas por la administración del canal para reducir el consumo de agua, entre ellas la limitación del calado permitido a los buques. La operación de las esclusas depende de los recursos hídricos de los lagos Gatún y Alhajuela, fundamentales para garantizar el funcionamiento de la ruta.
El déficit de precipitaciones en la cuenca del canal volvió a poner bajo presión la capacidad de la vía para mantener sus niveles habituales de operación. Para el comercio marítimo internacional, una menor cantidad de tránsitos puede traducirse en mayores tiempos de espera y costos logísticos, especialmente para los servicios que utilizan esta ruta como conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico.
El Canal de Panamá es uno de los principales corredores para el transporte marítimo mundial y cualquier reducción sostenida de su capacidad puede repercutir en la planificación de rutas, disponibilidad de espacios y costos del transporte internacional.
Fuente: El Universo