Brasil ya alcanzó la mitad de la cuota anual de exportación de carne vacuna establecida por China para 2026, en medio de crecientes preocupaciones por la posible aplicación de fuertes aranceles en los próximos meses.
El Ministerio de Comercio chino informó que el país sudamericano consumió el 50% del cupo permitido bajo las medidas de salvaguardia impuestas por Pekín a finales del año pasado. Sin embargo, representantes del sector privado brasileño advierten que la cifra real podría ser mayor si se contabilizan los cargamentos que aún están en tránsito hacia puertos chinos.
De mantenerse el ritmo actual de exportaciones, Brasil podría superar el límite antes de agosto y quedar sujeto a un arancel del 55% sobre la carne vacuna enviada al mercado chino.
La medida afecta directamente al principal destino de la carne brasileña. En 2025, China absorbió el 48% de las exportaciones del sector, con compras por 1,68 millones de toneladas valoradas en 8.900 millones de dólares.
Ante el riesgo de restricciones más severas, el gobierno brasileño busca ampliar mercados alternativos, especialmente Estados Unidos, donde la demanda interna de carne continúa elevada y la producción local enfrenta dificultades.
No obstante, la Asociación Brasileña de Exportadores de Carne Vacuna (Abiec) advirtió que ningún otro mercado tiene capacidad para reemplazar el volumen que compra China. La entidad prevé una caída cercana al 10% en las exportaciones brasileñas de carne en 2026 debido a las restricciones impuestas por Pekín.
La situación contrasta con el desempeño récord del sector en 2025, cuando Brasil produjo 11,1 millones de toneladas de carne vacuna, consolidándose como el mayor productor y exportador mundial. Ahora, la incertidumbre generada por la política china amenaza con impactar tanto las exportaciones como el tamaño del rodeo bovino brasileño.
Fuente: DatamarNews.