El Canal de Panamá atraviesa una etapa de fuerte presión sobre su capacidad, con transportistas dispuestos a pagar cifras extraordinarias para asegurar un turno de tránsito. En una reciente subasta, un operador llegó a comprometer US$5,3 millones por un cupo prioritario, un récord para la vía interoceánica.
El aumento responde a una combinación de factores. Las disrupciones provocadas por el conflicto entre Irán y Estados Unidos modificaron rutas comerciales y elevaron la demanda por el corredor panameño, especialmente para el transporte de energía. Al mismo tiempo, las restricciones vinculadas a la disponibilidad de agua y al fenómeno de El Niño reducen la cantidad de buques que pueden atravesar diariamente el canal.
La situación también incrementó los tiempos de espera. Buques que llegan sin una reserva pueden enfrentar demoras de hasta 11 días, haciendo que el acceso prioritario tenga un valor considerablemente mayor para los operadores que necesitan mantener sus itinerarios.
El Canal de Panamá, de aproximadamente 80 kilómetros, es un punto estratégico para el comercio marítimo internacional y moviliza cerca del 6% del comercio mundial. La evolución de las restricciones y de la demanda será especialmente relevante durante los próximos meses, cuando coincidan mayores volúmenes de carga y una capacidad limitada de tránsito.
Fuente: The Wall Street Journal