El gobierno de Uruguay suspendió temporalmente la implementación de la Guía Electrónica de Carga (GEC), una nueva herramienta digital para el control del transporte de mercancías, tras alcanzar un acuerdo con las gremiales de transportistas que mantenían un paro y movilizaciones en distintas zonas del país.
La decisión fue adoptada luego de negociaciones entre autoridades y representantes del sector, que cuestionaban la puesta en marcha del sistema por considerar que generaba mayores costos, dificultades operativas y riesgos de sanciones para los transportistas.
Como parte del acuerdo, ambas partes instalarán una mesa de trabajo para revisar el funcionamiento de la plataforma y analizar posibles ajustes antes de una eventual implementación. Mientras duren esas conversaciones, el uso de la GEC quedará congelado.
Consultada sobre la medida, la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, explicó que el proceso de actualización de la guía se encuentra en desarrollo desde mayo de 2025 y forma parte de una iniciativa para modernizar un instrumento que existe por ley desde 2001. Recordó que en 2013 la guía pasó del formato papel al digital y señaló que los cambios actuales buscan simplificar su utilización, incorporar nuevas tecnologías y extender su alcance a actores que actualmente no la presentan.
La jerarca subrayó que la función principal de la Guía Electrónica de Carga es garantizar la trazabilidad de las mercancías transportadas y remarcó que “no es un instrumento de fiscalización”. Asimismo, indicó que el diseño de la herramienta se ha realizado mediante un proceso de intercambio permanente con las gremiales del transporte.
Etcheverry reconoció que durante las últimas semanas surgieron preocupaciones dentro del sector respecto a los posibles efectos de la nueva plataforma, aunque consideró que se trató de “temores sobre un instrumento que no iba a generar dificultades y que había que darle tiempo”. En ese sentido, afirmó que el sistema continúa en etapa de ajuste y que aún no se encuentra cerrado.
La ministra también reveló que hace unos quince días la Intergremial de Transporte presentó una serie de modificaciones al proyecto, las cuales fueron incorporadas por el equipo desarrollador y presentadas nuevamente a fines de la semana pasada. Actualmente, varias empresas se encuentran realizando pruebas operativas del sistema y remitiendo observaciones para su mejora.
Según Etcheverry, la comunicación realizada por el ministerio apuntó precisamente a informar sobre este proceso de trabajo conjunto y aclaró que “no fue una advertencia bajo ningún punto de vista”.
El sistema había sido promovido por el gobierno como una herramienta para modernizar el transporte de carga, mejorar la trazabilidad de las mercancías y fortalecer los mecanismos de control. Sin embargo, las críticas del sector derivaron en protestas y amenazas de interrupciones logísticas que finalmente fueron desactivadas tras el entendimiento alcanzado.
Con la suspensión temporal de la medida, los transportistas levantaron el paro y retomaron sus actividades, aunque las discusiones sobre el futuro del sistema digital continuarán en las próximas semanas.