Maersk y MSC dieron un paso para mantener sus opciones de participar en la futura licitación de la terminal de contenedores STS10, en el Puerto de Santos, al presentar ante el Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade) de Brasil una propuesta de desinversión relacionada con Brasil Terminal Portuário (BTP).
La iniciativa fue presentada por APM Terminals, división portuaria de Maersk en Brasil, y TiL, filial de terminales de MSC. Actualmente, ambas empresas poseen el 50% de BTP, una de las principales terminales de contenedores de Santos.
La propuesta contempla que la empresa que resulte adjudicataria de la concesión de STS10 adquiera la participación del otro socio en BTP, asumiendo el control total de esa terminal. Con ello, las compañías buscan responder a las preocupaciones sobre la concentración del mercado y preservar su elegibilidad para competir por el nuevo proyecto portuario.
Las empresas solicitaron al Cade que evalúe la operación mediante un procedimiento acelerado y la apruebe sin restricciones. Según argumentan, el cambio de control no modificaría de forma significativa la dinámica competitiva existente entre Maersk y MSC.
BTP movilizó 440.825 TEU de importación y exportación entre enero y mayo de 2026, de acuerdo con datos de DataLiner. Además, la terminal registró ingresos por R$2.100 millones durante 2025. El valor de la eventual operación y los términos comerciales permanecen bajo confidencialidad.
La participación de los actuales operadores de terminales de Santos en la licitación de STS10 sigue siendo uno de los principales puntos de debate entre las autoridades brasileñas. Mientras el Tribunal Federal de Cuentas (TCU) respaldó un modelo que excluye a estos operadores en la primera fase del proceso, la Casa Civil apoya permitir su participación siempre que se comprometan a vender de manera definitiva sus activos actuales si obtienen la concesión.
Por su parte, la Agencia Nacional de Transporte por Vías Navegables (Antaq) ha cuestionado si la desinversión propuesta sería suficiente para atender las preocupaciones en materia de competencia. El Cade, el Ministerio de Hacienda y otros organismos federales también participan en las discusiones sobre el diseño de la licitación.
La falta de consenso ha retrasado la publicación del pliego. Aunque el Ministerio de Puertos y Aeropuertos preveía adjudicar la concesión a finales de 2025, el proceso podría extenderse hasta 2027.
Fuente: DatamarNews