La descarga de barcazas brasileñas que desde noviembre se realizaba en el puerto de Nueva Palmira, en Uruguay, enfrenta un escenario de incertidumbre luego de que el buque de carga pesada AAL Hamburg modificara su destino y se dirigiera al puerto argentino de Rosario para una prueba operativa.
De acuerdo con los propietarios de la carga, el cambio responde a una evaluación de la propuesta presentada por Rosario para realizar las tareas de descarga, una actividad que hasta ahora se desarrollaba en la terminal administrada por la Administración Nacional de Puertos (ANP) uruguaya.
La decisión genera preocupación en el sector portuario de Uruguay, ya que aún resta el traslado de unas 400 barcazas construidas en Brasil, una operación que se estima demandará cerca de dos años más. Desde noviembre se habían completado alrededor de 20 escalas del AAL Hamburg en Nueva Palmira, descargando entre 13 y 16 embarcaciones por viaje.
Si la operativa se traslada de forma definitiva a Rosario, Nueva Palmira perdería una actividad considerada estratégica por su impacto económico. En cada descarga participan más de 50 trabajadores, además de la agencia marítima, la ANP y numerosas empresas de servicios vinculadas a la actividad portuaria, con efectos sobre la economía local y el sistema logístico uruguayo.
Las barcazas son construidas en los astilleros Rio Maguarí, en Belém, y Juruá, en Manaus, para incorporarse a la flota de LHG Logística. El proyecto cuenta con financiamiento del Fondo de la Marina Mercante de Brasil y busca fortalecer el transporte de mineral de hierro a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná, uno de los principales corredores logísticos de Sudamérica.
El sector portuario de Nueva Palmira permanece a la espera del resultado de la prueba en Rosario, ya que de esa evaluación dependería la continuidad de una operación internacional de alto valor para el puerto uruguayo.
Fuente: El Eco Digital