Las negociaciones para destrabar el conflicto en el puerto de Montevideo continuarán este martes, luego de que el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra) no aceptara la propuesta presentada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
El encuentro tripartito realizado este lunes reunió al ministro de Trabajo, Juan Castillo; al subsecretario Hugo Barretto; a la directora de Trabajo, Marcela Barrios; representantes de Terminal Cuenca del Plata (TCP) y dirigentes sindicales. El gobierno busca alcanzar un acuerdo que permita cerrar un conflicto que se ha extendido durante varios meses.
Uno de los principales puntos de la negociación es el régimen de jornales asegurados para los trabajadores de TCP, empresa que opera la terminal de contenedores del puerto de Montevideo y cuyo capital pertenece en un 80% a la multinacional belga Katoen Natie y en un 20% al Estado uruguayo.
Actualmente, 197 de los 554 trabajadores de la terminal cuentan con 20 jornales asegurados por mes. El sindicato había planteado inicialmente elevar esa cifra a 25, pero ahora está dispuesto a aceptar 21, en línea con la propuesta del Ministerio de Trabajo.
La diferencia está en el momento de aplicación. El gobierno planteó comenzar con los 21 jornales en mayo de 2027, mientras que el sindicato reclama que el nuevo régimen entre en vigencia en enero y que en setiembre de 2027 se eleve nuevamente a 22 jornales.
La propuesta también contempla modificaciones para otros grupos de trabajadores. Los 23 empleados que actualmente tienen garantizados 13 jornales y los 45 que cuentan con 15 pasarían a 17. A su vez, otros 64 trabajadores que tienen un mínimo de 18 jornales pasarían a contar con 19.
Otro aspecto que continúa sobre la mesa es el pago extraordinario por única vez. TCP propuso una partida de $27.500, mientras que el Ministerio de Trabajo planteó elevarla por encima de los $30.000. El sindicato, en tanto, mantiene una solicitud de $50.000.
El presidente del Supra, Álvaro Reinaldo, señaló que la extensión del convenio dependerá del contenido final del acuerdo. También consideró comprensible la preocupación de las empresas navieras por la disminución en el movimiento de contenedores y sostuvo que las partes deben contribuir a encontrar una salida.
TCP, por su parte, pretende que el eventual acuerdo tenga una vigencia de cinco años, incluya una cláusula de paz y establezca guardias mínimas como contrapartida a los beneficios laborales. Durante la reunión, la empresa manifestó además su sorpresa ante el planteo sindical de adelantar a enero la aplicación de los 21 jornales e incorporar retroactividades que, según su posición, no habían sido reclamadas anteriormente y no corresponderían.
El subsecretario de Trabajo, Hugo Barretto, defendió la propuesta oficial y la calificó como una base que busca acercar las posiciones de las partes. Aclaró, además, que la fórmula presentada por el gobierno no establece que el convenio deba necesariamente extenderse por cinco años.
Las partes volverán a reunirse este martes por la tarde. En paralelo, el Comité Ejecutivo del Supra analizará el jueves la posibilidad de convocar a un paro de 48 horas en rechazo a la imposición de servicios mínimos en el puerto.
Fuente: El País (Uruguay)