El gobierno de Uruguay implementó nuevas exigencias sanitarias para reducir el riesgo de residuos de medicamentos veterinarios en la carne destinada a los mercados internacionales, una medida orientada a proteger el acceso a destinos de exportación y fortalecer la confianza en la producción cárnica del país.
La disposición, establecida por la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), entró en vigor el 9 de junio y establece restricciones sobre los medicamentos veterinarios utilizados en remates feria y exposiciones ganaderas.
La normativa dispone que, en determinados procedimientos sanitarios oficiales, solo podrán emplearse productos cuyos períodos de retiro sean compatibles con el tiempo mínimo que los animales deben permanecer en los establecimientos de destino antes de ser enviados a faena. El objetivo es evitar que lleguen a los frigoríficos animales con restos detectables de tratamientos veterinarios.
Las autoridades señalaron que la medida responde a la creciente preocupación por observaciones realizadas por países importadores respecto a la presencia de residuos de medicamentos en productos cárnicos. En los últimos años, estos episodios han generado alertas dentro de la industria frigorífica y entre los organismos de control.
El foco principal de la resolución está puesto en los tratamientos preventivos aplicados en el marco de la lucha contra la garrapata, especialmente en zonas sujetas a controles sanitarios. Según explicó el coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, Carlos Fuellis, algunos productos utilizados anteriormente presentaban tiempos de espera superiores a los plazos mínimos exigidos antes de la faena, lo que podía incrementar el riesgo de incumplimientos.
Además, cada tratamiento deberá quedar registrado en la documentación oficial de tránsito animal, reforzando los mecanismos de trazabilidad y supervisión.
La decisión también se produce en un contexto de vigilancia reforzada sobre las exportaciones cárnicas uruguayas. Recientemente, las autoridades investigaron un caso reportado por China tras la detección de residuos veterinarios en un embarque procedente de un frigorífico uruguayo.
El MGAP considera que estas acciones son fundamentales para preservar la reputación sanitaria del país y mantener el acceso a mercados de alto valor, en un escenario internacional donde los estándares de inocuidad alimentaria son cada vez más exigentes.
Fuente: Ámbito