El comercio exterior brasileño en contenedores mantuvo una trayectoria positiva durante los primeros cinco meses de 2026, impulsado por el dinamismo de las exportaciones de productos agroindustriales y el crecimiento de las importaciones vinculadas a la industria automotriz. Sin embargo, el panorama para la segunda mitad del año se presenta más incierto debido a cambios en el escenario comercial internacional y en la política arancelaria.
Entre enero y mayo, las exportaciones brasileñas movilizaron 1,33 millones de TEU (unidad equivalente a un contenedor de 20 pies), un incremento interanual del 4%. La carne se consolidó como el principal producto exportado en contenedores, con un crecimiento del 11,3% respecto del mismo período de 2025. Le siguieron la madera, que registró una caída del 4,7%, y el algodón, cuyas exportaciones avanzaron un 24,3%.
China se mantuvo como el principal destino de los envíos brasileños en contenedores, con un aumento del 21% en los volúmenes recibidos. En contraste, las exportaciones hacia Estados Unidos retrocedieron un 25,3%, mientras que México ocupó el tercer lugar entre los principales mercados de destino, con un crecimiento del 5,3%.
Del lado de las importaciones, Brasil alcanzó 1,53 millones de TEU durante los primeros cinco meses del año, lo que representa un aumento del 8,7% frente al mismo período de 2025.
Las autopartes lideraron el ingreso de mercancías en contenedores, con un fuerte incremento del 42,7%, reflejando la creciente actividad del sector automotor. Los plásticos también registraron una expansión, del 6,4%, mientras que las compras de reactores, calderas y maquinaria permanecieron prácticamente estables.
China continuó siendo el principal proveedor de mercancías contenerizadas para Brasil, con un crecimiento del 21,3% en los embarques hacia el país sudamericano. Estados Unidos ocupó el segundo lugar, aunque con una caída del 35% en el volumen exportado, seguido por India, que aumentó sus envíos un 7,2%.
Las perspectivas para el segundo semestre apuntan a un contexto más complejo. Entre los factores que podrían afectar las exportaciones figura el posible agotamiento del cupo arancelario chino para la carne vacuna brasileña, producto que lidera las ventas externas en contenedores. Asimismo, la eventual entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses sobre productos brasileños podría profundizar la disminución de los envíos hacia ese mercado.
En el frente de las importaciones, los cambios en la política tributaria para vehículos eléctricos también podrían modificar la composición de la carga. Desde julio, Brasil aplica un arancel del 35% a los vehículos importados completamente ensamblados, al tiempo que habilitó cuotas con arancel cero para kits destinados al ensamblaje local. Este esquema podría impulsar aún más las importaciones de autopartes, baterías, motores eléctricos y componentes procedentes principalmente de China, sin reducir necesariamente el volumen total de contenedores movilizados.
Pese a estos desafíos, las perspectivas para 2026 siguen siendo favorables gracias a la demanda china de materias primas, la recuperación de la actividad industrial y la diversificación de los mercados de exportación. No obstante, el comportamiento del comercio exterior brasileño durante la segunda mitad del año dependerá en gran medida de la evolución de las tensiones comerciales y de las nuevas políticas arancelarias.
Fuente: DatamarNews